30.9.09

Los carneros

Castañazo al IVA, que son unas siglas que lo suben todo, menos las bolsas, o casi todo, dice una amiga mía que a ningún tonto le da por subirme las bolsas, eso es verdad, el Gobierno no es tonto y nos sube el IVA, cuyo mayor horror es que nos va a aumentar el precio de la cerveza, principalmente, y demás espíritus más o menos gorditos, uno ya no va a poder beber para olvidar que sube el IVA sin dejarse una pasta y tirarse de los pelos, quien pueda, un país rico y bien situado es un país que tiene los impuestos altos, el millonario lo sabe y asiente, el mileurista asiente y se jiña en todico tó de tó, más dinero para el Estado, menos para el votante, al que le regalamos la papeleta y el sobre, le sale de balde, se podrá quejar, uno saca el monedero y por más prisa que se dé en guardárselo no hay manera, lo tienes que tirar por tísico y por feo, en las salas de fiestas de las altas finanzas baila gente culona con la lengua fuera, Zapatero hace palmas y no se entera, Pajín llama a su madre para pedirle la receta del pollo en pepitoria, la oposición protesta y cobra y llama a Los del Río para que les canten Macarena, ole, y vamos para un año de cuesta de enero, hosti qué mes más largo, copón, va a haber que echarse a la calle a hacer la revolución de los carneros, de los cuernazos.

29.9.09

Un cuento

Le pedí a mi sobrina Tania, de diecisiete años, que me acompañara a la farmacia de Chon a comprar la píldora del día después. Había pasado un fin de semana verdaderamente confuso y tenía el angustioso presentimiento de que un pálpito inhabitado se había alojado en las entretelas de mi organismo. “Pero, vamos a ver, tito –me dijo Tania camino de la farmacia–, ¿fue a pelo o se os rompió algo?”. Traté de acordarme y pude ver un leve pero nítido destello allá al fondo de mis turbias lagunas, cosa que me sobrecogió hasta el punto de sentir un mareíllo y tener que sentarme un rato en un poyete con mi sobrina, quien me hacía aire mediante un “Siempre a mano” que olía un poco a compasión. No, a pelo no fue: se nos rompió algo. Cuando pude volver a caminar, llegamos por fin a la farmacia y dejé que fuera Tania, chiquilla resuelta, la que le hablara a Chon mientras yo, avergonzado, miraba el suelo: “Aquí, mi tito, que necesita tomarse la pastilleja con premura, que dice que el viernes por la noche se produjo la quebrancía del tallo aún tierno de una metáfora y que no quiere que nazca”. La farmacéutica, en tanto mi sobrina se pesaba, me tomó amorosamente por el cogote y me hizo pasar con ella a la rebotica, de la que salí con un vademécum envuelto en culpa.

28.9.09

Esos dos

El Consejo Rector del Patronato Municipal de Cultura es una cosa que sirve para que José Montané y Cristina Nestares se tiren los trastos. El Consejo Rector del Patronato Municipal de Cultura no sirve para otra cosa. El día que hay Consejo Rector del Patronato Municipal de Cultura, José Montané y Cristina Nestares planean sus ataques y sus defensas y ya está, todo lo demás no importa. José Montané y Cristina Nestares acuden al Consejo Rector del Patronato Municipal de Cultura con esa única preocupación. A José Montané y a Cristina Nestares les pagamos para que se peleen en el Consejo Rector del Patronato Municipal de Cultura, y para nada más. Ellos cobran por ir al Consejo Rector del Patronato Municipal de Cultura y cada hostia verbal que se atizan vale un piquillo. Por lo demás, el Patronato va de pena, pero eso no tiene nada que ver, no van ellos a celebrar consejos rectores municipales para poner ideas y soluciones encima de la mesa, ¿estamos chalaos o qué nos pasa?, ahí lo interesante es echarse las culpas uno a otro de la ruina y después irse cada uno a su casa con el buen sabor de boca que deja la misión cumplida y abonada. El Consejo Rector del Patronato Municipal de Cultura es muy relajante para esos dos. Se les pone un cutis...

25.9.09

La Férriz

Ole mi Férriz, tan carolinense y angelita, que se ha bajado el sueldo y el de su equipo de Gobierno un quince por ciento, también las dietas por asistir a plenos –como si la asistencia a plenos no fuera parte integrante del trabajo de un político, caray–, por lo que en el Ayuntamiento de La Carolina se ahorran ciento cincuenta mil euros, ahí, con dos ovarios, sí señora, ¿el siguiente? Bueno, no hay mucha cola para esto; pero así se empieza. Los políticos son envidiosillos, peluseros y muy copiones, y ya verás tú cómo comienza a llegar más gente cortándole picos a su nómina. A ver, que estas cosas siempre acarrean réditos electorales lo sabemos, faltaría más, la puntada sin hilo no les mola; pero mira, mejor que sea así, que lo de acariciar caritas de niño y sentarse con los abuelonchos a escucharles pestiñazos ya está muy visto y además produce melancolías intestinales. ¡El bolsillo, el bolsillo, mírate el bolsillo! La alcalda de La Carolina, esa chiquilla que le pegó un empujón a Ramón Palacios que por poco lo escachifolla, al hombre, ha pasado de ponerse un sueldaco con toda su ilusión a asustarse un pelín por esto de la crisis y el desempleo que dicen que hay y donar parte de su bocata a los pobres y puede que también a los chinitos sin bautizar. Bien, Férriz, bien.

24.9.09

Paro de pagos

Qué tierno sería que el paro indefinido de pagos con el que nos malahostia la sangre el Patronato Municipal de Cultura a los acreedores culturetas incluyera también la nómina del funcionario que te lo dice, la de la secretaria que te lo cuenta, la del concejal que te lo narra. Tierno, sí, porque entonces nos podríamos abrazar todos cálidamente y compartir sollozos e hipos y chuparnos los mocos en solidario patetismo. Pero no es así, amiguitos, no es así. El paro de pagos sólo afecta al tonto el haba que les ha trabajado puntualmente y que, después, medio asfixiado, ha de peregrinar cada cierto tiempo a esas oficinas montaneras de alineados cabizbajos y conserje feliz a ver cómo va lo suyo y descubrir otra vez que lo suyo es que ni va. No se paga a nadie. No hay ni un duro. Es que ni trescientos euros, tío. ¡Qué gestión tan zurulla, la virgen, qué perra! Sin embargo, eso sí: la orden es no parar de contratar, de pedir, de solicitar, de exigir, porque lo importante es que parezca que la cosa va bien, que el Patronato es guay, que los sociatas son chanchis. Y en la Concejalía de Turismo ni te cuento, allí las pobres funcis es que ya no saben si descojonarse o prestarte tres euros. Maldita sea, ¿se puede saber qué leches estáis haciendo, Montané, Shaw, alcalda? ¿Eh? ¿O es mucho pedir?

23.9.09

Ibarra

Sin dejar de estar de acuerdo con Mariano Rajoy, quien ha asegurado que si él llega a decir lo que ha dicho Ibarra lo excomulgan, no creo que las declaraciones en la Ser del ex presidente de la Junta de Extremadura sean tan escandalosas como parecen. Frente a la crisis, Ibarra ha reclamado a Zapatero “una sanidad pública para los españoles y sólo para los españoles”, así que lo facilote es atacarle por la parte de la xenofobia y el patriotismo ranciaco, claro, sin atender a que los antecedentes de este hombre nunca, que yo sepa, han ido por ahí. A mí el Ibarra siempre me ha parecido un político valiente, y yo le llamo valiente al político que se deja de zarandajas y de garambainas y va al grano, independientemente del culo en el que ese grano se halle. Si la crisis nos exige firmezas y restricciones drásticas para salir de ella, hay que llevarlas a cabo y olvidarse del manual. Si en los tiempos que corren la economía española no puede soportar ciertos gastos, pues no se gasta y se acabó: se vuelve uno un agonías por pura supervivencia. Es como lo de la balsa con cincuenta náufragos, que, si admite a uno más, se hunde. Cuando la ruina pase y este país se haya recuperado, hale, vengan extranjeros a operarse todas las caderas que quieran, que aquí las operamos muy bien.

22.9.09

La estafa

De momento le voy a soltar yo 1.500 euros a un gachón como señal para una casa de aire. Ni 1.500 ni 500 ni 5 euros. ¿Y por qué? Pues porque yo no aguanto ni dos minutos el tostón de un sonsolico palabrero y pestiñazo que quiera convencerme de algo, me da igual de lo que sea; por eso: porque antes que un piso ganga prefiero ocho mil veces que me dejen en paz con la mierda la casquera. Ya hay que ser confiado, ¿eh? Aunque si tenemos en cuenta que aquí todavía hay quien sigue queriendo engañar al cipotón que porta un taco de estampitas, más que confiado lo que hay que ser es tonto. Tonto pero tonto. O sea tonto de tonto. Y hay que decirlo, oiga. Acurrucando y llamando “pobreticos” a los que caen en este tipo de estafas no arreglamos nada, al contrario, les ablandamos el callo y vuelven a colársela. Ay, esas gangas. Lo mejor que puede pasarle a un estafador es toparse con uno de esos personajes (y en Jaén abundan) convencidos de que los chollos que ellos pillan no los pilla nadie por la sencilla razón de que ellos se las saben todas y los demás son unos pringaos. A esos, denominados “sabeores”, se la suelen meter doblada y hasta la misma pelambrera. No digo que los estafados en Jaén sean todos unos “sabeores”, pero estoy seguro que habrá muchos. ¡Huy si habrá!

21.9.09

El padre

Es asqueroso que los partidos políticos onubenses se rifen al padre de Mari Luz, es asqueroso que el padre de Mari Luz se preste a la tómbola, al “quién da más” de las listas municipales, es asqueroso que haya nacido una estrella gracias a la muerte de una niña, su hija, a manos de un pederasta, es asqueroso que el padre de Mari Luz haya dejado de llamarse Juan José Cortés, ahora es El Padre de Mari Luz, es asqueroso que la política se aproveche de una fama nacida de semejante tragedia, es asqueroso, es completamente asqueroso. Qué va a hacer el padre de Mari Luz en la política municipal, ¿dedicar todos sus esfuerzos a que los violadores y asesinos de niños aparquen sus aficiones y a que los jueces no se equivoquen y a que paguen con más dureza sus graves errores? Venga, hombre, por favor. El partido que sea, por el que el padre de Mari Luz se decida, va a meter en su lista al padre de Mari Luz de la misma forma que mete a presidentes de asociaciones de vecinos y a verduleras simpaticonas: por los votos que traen de su gente. Esta es la política que vivimos: despiadada, fría, sin honor, asquerosa. Juan José Cortés se ha ido creciendo en víctima y líder y le ha ido cogiendo gustillo a los medios. Y se ha pasado. Ahora se ha pasado. Yo ya no me lo creo.

18.9.09

El epigastrio

El Josenrique ha de tener un nudo en el epigastrio de agárrate el epigastrio y no te menees el epigastrio. Y no por la responsabilidad que supone haber sido designado oficialmente candidato a la Alcaldía de Jaén por el PP. Eso un político se lo traga bien, el epigastrio le da de sí como la tripa de un morcón y si además te aplauden el señorito Javier y el Montoro, pues no te digo nada: ahí el epigastrio adquiere una holgura de manga de pelliza por el que pasan trombas de parabienes y orgullos personales. Lo malo es la gente. Eso lo saben en el PP jaenaco, que a Fernández de Moya la gente se le da muy mal, que no conecta, que el pueblo llano le da así como repelús y que la soltura que demuestra caminando entre los cepos políticos de despacho se convierte en una fobia cuando se ve rodeado de plebe greñuda pidiéndole cosas. Ahí el epigastrio se le pone del tamaño del ojete de una lagartija. Apañado va. No me extrañaría que estuviese recibiendo cursillos de trato; de hecho, en el primer acto público se hará acompañar del Alfonso Sánchez Herrera, que en eso de vérselas de buen rollito con la gachonería es un maestro. ¡Amos pa’lante, nene! Que el vecindonguerío puede llegar a ser muy pestiñazo, sí, pero tampoco le muerde a nadie. Bueno, al menos, hasta ahora.

17.9.09

Es complejo

El PSOE andaluz ve “muy difícil” bajarle el sueldo a los directivos de las empresas públicas ―algunos de los cuales cobran más que el propio presidente de la Junta―, lo ve “complejo”, lo ve así como que mejor lo dejamos para otro año, no vayan esos directivos a pillarse un rebote y largarse a la empresa privada. Claro, hombre, claro, cucha tú qué disparate anticrisis se le ha ocurrido a alguien, seguramente a un comunista de mierda o algo así. Aquí no nos podemos quedar sin directivos, por dios. Un directivo viste mucho una institución pública, adorna, da pisto. Imprescindible el directivo, su porte y su señorío, su cosa elegante. Lo malo es cuando el directivo se multiplica, lo malo es cuando el directivo son decenas de directivos, decenas de tíos elegantorros que, además, como no saben trabajar ni tomar decisiones solos, necesitan alrededor una panda de asesores y de tíos cogotudos que, parece ser, no cuentan con la presencia de ánimo suficiente para currar o hacer el gamba sin cobrar, o cobrando flojito. Ya está bien, leche, ya está bien que los machos para afrontar la crisis se la tengan que apretar siempre los mismos, esos a los que no supone ninguna “complejidad” crujirlos, porque ya han aprendido a boquear, quejarse sin ganas y seguir boqueando.

16.9.09

El beso

No se va a poder besar el Santo Rostro por culpa de la gripe chunga. Bueno, a ver, ¿y a mí qué me importa?, eso es cosa de la Medicina y la Teología, no me interesa opinar sobre el tema, que opinen otros, ni siquiera se me ocurre llamar a los del Cabildo Catedralicio “hombres de poca fe” por pensar que un virus puede ejercer su poder maligno una vez pasado por un objeto sagrado, santo, verdadero y archivenerado, milagroso y bendito, qué tontería, lo malo se pega, todo lo malo se pega, besar eso se pega, los dioses han mandado la enfermedad y ni sus cosas respetan. A mí que me dejen, que opinen otros, ya digo. Tantas bocas, claro, es natural, y tanta devoción en los labios no es un antídoto, no es un desinfectante, la devoción no conoce hospitales, vive o se muere, pero no enferma. Apenas me da alegría el hecho de que un bichito microscópico vaya a ser capaz de interrumpir una superstición de siglos. Eso ni la vocinglería atea ni los espasmos agnósticos ni los garrotes anticlericales lo han conseguido. Pero sí el bichito virulento y porculero. Eso no va conmigo, cállate ya, nene, qué mal te hace a ti la oscura cola del beso tenebrista, preocúpate tú de no besar a quien no debes para evitarles una fiesta a tus enemigos. Ah, y feliz cumple, Inmamolinos.

15.9.09

La pera

Cuando la Junta (desde que Gaspar ya no está y sigue estando, no está pero viene, viene sin estar y se fue sin irse, que es como irse antes de volver, soy incapaz de escribir aquello tan ingenioso de “de Andazarrías”, ni siquiera “de Andalucía”, que sería lo decente, ¿estaré chalaote?) quita de improviso delegados, ¿por qué es, porque no lo han hecho bien, porque ya se han puesto muy vistos o porque la Junta es como una señora viuda con mala conciencia que cambia los muebles de sitio sin ton ni son ni recato? ¿Eh? Uno es muy doméstico y apenas puede evitar, cuando esto pasa, pensar en la alegría que llevarían a su casas los recién señalados mandamases provinciales. Alegría para sus maridos, para sus mujeres, para sus padres y sus titas y vecinos, ¡cucha tú a lo que ha llegado esta criatura! Y después, un día, arriban a casa con la cara de ajo, enterados de que se les acabó el sueldazo, perdón, la oportunidad de desarrollar su vocación pública, y ese día todo es silencio y suspiros en la mesa y un pelar la pera del postre con mucho desmayo y mayor pesadumbre, ay dios mío, ay dios mío, qué habré hecho yo mal, qué habré yo dicho, quién se lo habrá chivado. Je je.

14.9.09

El callo

Nunca me voy a cansar de escribiros esta columna, políticos, este tipo de columnas, las respondonas, cuanto más incómodas para vosotros, mejor. Es una promesa que tengo. Vamos allá: al PP de la capital jaeniqui le preocupa la inseguridad de los niños del colegio “Navas de Tolosa” tanto como a mí el callo del que padece el vecino de enfrente, al que no conozco ni de vista, pero que me han dicho a mí que le ha salido un callo, al hombre. El callo de mi vecino me altera a mí la felicidad plena de mi existencia tanto como a vosotros los perjuicios que puedan ocasionar a los niños las obras del citado colegio público. Ya habéis movilizado a los padres para que no manden a sus nenes a la escuela y, de paso, así como quien no quiere la cosa, cuestionáis la forma en que el grupo de Gobierno municipal gestiona los colegios. Os acogéis a la sensibilidad para ejercer el desgaste. A nadie se le escapa ya que la política está firmemente fundamentada en la hipocresía y destinada únicamente al beneficio propio de los partidos, al voto, que es lo único que le interesa del ciudadano, por lo demás le pueden ir dando por culo. Sé que esto es una perogrullada, pero pienso que ciertas perogrulladas hay que recordarlas. El olvido es el mayor provecho de la política caca.

11.9.09

¡Homosexuales!

Por la tele pudimos oír cómo los energuménicos jóvenes botelloneros de Pozuelo de Alarcón, en Madrid, llamaban “¡homosexuales!” a los antidisturbios. Qué cosa más estrambótica. Lo que menos espera uno de alguien que está friendo a botellazos a un prójimo es que le llame “homosexual”, con la de sinónimos peyorativos al uso y mucho más sonoros que existen para eso, oye. ¿A que es raro? ¿A que es cursi? ¿A que inquieta? Inquieta, sí, porque ahí tenemos a unos nenes bien educados que no dicen palabrotas mientras la arman campalmente con piedras, botellas, destrozos, policías descalabrados e intento de asalto a una comisaría. Nenes que tienen muy asumido que ser homosexual es malo, una vergüenza, por eso utilizan el adjetivo a modo de esputo. Pensarán que el propio hecho de la homosexualidad ya es tan asqueroso que no necesita de más combinaciones de sílabas, que con las que tiene ya es suficiente para denigrar a una persona. Se habla de hedonismo, de estudios frustrados por el paro, de pérdida de valores y de todo lo que dicen los manuales políticamente correctos, pero a mí me parece que esos chavales lo que están es faltos de palos, ¿eh? Hay que tener en cuenta lo bien que se comunican con ellos, con los palos, cuando son ellos los que los dan.

10.9.09

La plataforma

Sí, hombre, ahora que ya están iniciadas las obras, cogen y montan una plataforma para decirle que no al tranvía. ¿Qué estabais haciendo antes? ¿Pensando? Porque no me diréis que la demora ha sido debida a la complejidad de la confección de las “pancartas” reivindicativas, que vaya ridiculez. Lo del tranvía ya no lo para nadie y lo de la plataforma es una improvisación política de cacharreo en última instancia. Basta que vean oportuno aclarar que no son dirigidos por ningún partido político, para convencer de que el PP jaeneri-co les sopla las consignas, a sabiendas de que, ya, chominá que bregues. Y os habla uno de esos ciudadanos medio locos que también le dice que no al tranvía públicamente, pero desde que se estaba debatiendo en los plenos, no cuando el papel de aluminio del bocata de los obreros que socavan su trazado ya es un hecho fehaciente e irreparable, sin vuelta atrás. Ahora qué querrán estos, ¿que tapen? Seamos serios, hombre. No mucho, pero seamos serios. Aquí nos van a poner una cosa muy aparatosa que nadie había pedido, que no hace falta, pero que figuraba en un programa electoral, y entonces nadie se quejaba. Qué tendrá eso de las plataformas que casi siempre nacen con la inutilidad y el fracaso asumidos, oye. Qué tendrá.

9.9.09

Aportes

La Parapsicología contempla un fenómeno denominado “aporte”, que es la aparición espontánea y sin causa aparente de objetos materiales en un ámbito determinado. Por ejemplo, usted está una tarde sola en su casa, a lo mejor porque su marido ha ido a lo de su cuñao a que le preste yeso y se ha llevado al chavea a que le dé un poco el aire y juegue un rato con su primillo Óscar, y oye que en la habitación de al lado cae un puñado de monedas al suelo (o piedras o sacapuntas o canicas o botes de azafrán molido Carmencita, lo que sea), las cuales han surgido de la nada. Eso es un “aporte”, mire usted. Y me pregunto si no lo será también lo que está pasando en el barrio de Loma del Royo de la capital jaenoncha, pues de otro modo no se explica cómo no han pillado ya al que está tirando tornillos y vasos a las terrazas de sus vecinos, ocho días después de que empezaran a suceder los hechos. A ver, ¿tan difícil es saber de dónde viene esa ingente cantidad de objetos, tan complicado es localizar al gamberro? Para arrojar la cacharrería tendrá que asomar la gaita, digo yo. ¿O la lanza por e-mail? El caso es muy tonto o muy extraño, una de dos, teniendo en cuenta que a la policía de Jaén se le supone inteligencia y conocimiento del sentido de la dirección de las cosas.

8.9.09

Golfillos

Habría que preguntarles a esos golfillos de la “banda del parque” si confían en la Justicia española, más concretamente en la jaenícola. Cualquier noche de estas me acerco, los busco entre el follaje y les pregunto. Porque nosotros, los que no somos golfillos, los que no atracamos, los que no intimidamos, los que no pegamos palizas, siempre nos estamos quejando de la blandura de los jueces; pero, ¿y ellos? En el fondo de sus golfillos corazones, ¿qué opinión les merecerá ese señor o señora que los suelta, con un regaño, tras haberle machacado un ojo a un viandante? Me da a mí que, si sus señorías se enteraran, entonces sí, los enchironaban para los restos por desacato, burla, mofa, befa y encarnizado cachondeo hacia la autoridad judicial. Cualquier otro delito les parecerá menos serio, máxime cuando todo depende de la edad de unos huesos acogidos a la mierda de Ley del Menor que tenemos en este país tan cagapoquito e ingenuo, tan de manual encelofanado. Si tus huesos no han cumplido los dieciocho años, es menos grave, mucho menos grave, que hayas violado a una niña hasta reventarla. Debe de ser que con catorce o quince años se comenten las salvajadas con más suavidad y a lo mejor porque ese día no echaban nada interesante en el Canal Disney.

7.9.09

Pitoflero

Tal y como nos lo cuentan a los tontitos que nos lo creemos todo porque ellos son muy listos y nosotros no, es como si el edificio del Museo de Arte y Arturo Íbero lo hubiesen tenido que traer dos gachones desde las antípodas jaeneras tirando de una guita para plantarlo en el solar de la cárcel vieja. “Ha sido largo y dificultoso –dicen–. Años de mucha lucha y pelea. Los esfuerzos no han sido en vano”. Pero qué carota, madre del amor hermoso. Se supone que, ahora, después de más de una década de museo prometido, ponen la primera piedra y también nos tenemos que creer que la cosa estará inaugurada en tres años gracias a los denodados esfuerzos de la Junta para que Jaén se haga la chula entre los arqueólogos de todo el mundo. Me permito recordarles que, en esta ciudad, las primeras piedras suelen ser símbolo de otros diez años haciendo el chorra, no es por nada. Aquí lo que pasó fue que, cuando el vocerío pitoflero y danzarín de los catedráticos y las jubiladas que querían meternos a todos en la importancia de cuatro piezas para un edificio feo de grande, la Junta tuvo que mandarlos a callar porque, de momento, no estaba dispuesta a poner ni un duro en Jaén para esa cosa de la que se habían encaprichado. Y hasta hoy les ha durado la tacañería.

4.9.09

Su asunto

Lo más tonto del caso es que las campanas de la Catedral sólo molestan a este hombre, Antonio Rus, quien probablemente lleva diez años disfrutando como un marranillo a cuenta de su asunto; porque es eso, su asunto: él lo creó, él lo crió y él lo ha ganado; con su asunto ha envejecido y a su lado este ciudadano ha ingresado en la historia de este Jaén lagártico y pescuecero que mira el tranvía pasar mientras se saca un moco. Yo me imagino al señor Rus levantándose todas las mañanas durante estos últimos diez años con un único motivo en su cabeza, el motor de su vida: su asunto, el cual no ha dejado ni un momento de abrazar y proteger y consolar cada vez que las campanas catedralicias pegan sus badajazos soliviantadores. “¡Ya me habéis asustado el asunto!”, se queja, y a continuación lo arrulla: “Ea, ea mi asunto, ea, ea, ea mi asunto”. Alguna vez le he escrito una columna al hombre este felicitándole el valor de denunciar a las campanas de la Catedral, que viene a ser como denunciar a Dios, a su llamada; pero, leche, de ahí a que la Justicia le dé la razón, no sé yo, ¿eh? No ya por las campanas en sí, sino por la chominá que es. El caso es que el tolón-talán y el talán-tolón es una cosa que, más o menos enfermizamente, nos gusta a todos. Menos a él.

3.9.09

Los munipas

Este verano la municipalidad jaenita se ha pasado tres pueblos con el Deán, el único bar de la capital que en las noches aceitosas nos da algo más que cañas y gambas de fuente. No se me olvidará la voz de cristal gordo de aquel municipalaco que asomó la gaita por el ventanuco del local e hizo gala de unos modales ceporros que seguro que no le enseñaron en la academia: “Y vosotros qué, que no respetáis el horario de cierre porque no os la da la gana, ¿verdad?”. Hasta cinco munipas se han llegado a alinear frente a la fachada para hacer presión, allí parecía que había pasado algo, un atentado, un explotío, acaso la muerte por atragantamiento de algún malafollá poderoso (mientras, en el parque, una banda de manguis campaba a sus anchas). Y venga a pedir los mismos papeles en regla que pidieron la noche anterior, qué pejigueras. Así un fin de semana tras otro. Parte de culpa la tiene el botellón –ajeno al bar– que el mocerío ha decidido armar detrás de Hacienda, cuyas dependencias traseras dejan hechas un asco de orines y vasos de plástico, los muy gorrinos. Digo yo que a algún jefazo se le habrán hinchado las pelotas –con razón– y habrá tirado de influencias consistoriales para que justos, pecadores y hasta el Tupamaro se estén un poquito quietos.

2.9.09

A güevo frito

Hay una conexión excretoria entre los socialistas del Gobierno municipal jaenoncho y los socialistas del Gobierno de España: ambos la están cagando bien, con devoción, con dedicación, con mucha afición y plenamente conscientes de ello, de que la están cagando y de que ya mismo tenemos al PP otra vez aquí y allí, resoplando de alegría y bufando las hombreras de las chaquetas. Zapatero viene del veraneo y no se le ocurre otra cosa que subir los impuestos, al hombre, ya que el socialismo este de plástico que nos meten por la boca sigue convencido de que la crisis la tenemos que pagar los ciudadanos, de que la sangre del hacha la tienen que limpiar los decapitados, mientras que el verdugo se va al banco vestido de señorito a cobrar su pastizal. Y seguimos tragando. Aquí, en Jaén, el Ayuntamiento ya no es que esté pelado hasta el gemido: es que la ruina le revienta por los cuatro costados y la culpa la sigue teniendo el PP, que es verdad que dejó las arcas como unos chinchines, pero, maldita sea, los sociatas creo que ya han tenido tiempo de solucionarlo, ¿no?, que para eso los pusimos ahí, no para que se lamentaran to’l puto día de lo mal que lo hicieron los otros, esos a los que se lo están poniendo a güevo frito con tantísima precisión y cariño. Es lo que hay.

1.9.09

Como veis

Hola otra vez, gente. ¿Cómo están mis niños? ¿Cómo están mis niñas? ¿Me habéis echado de menos? ¿Sí? ¿No? ¿Aguiriguí? ¿Agorogó? Bueno, bueno; yo me alegro. Sois todos muy bonicos, pero dejaos de besuqueos, no me vayáis a pegar la gripe A o alguna calentura de las vuestras, maldita sea la sangre que os pensó y condenado el soplo que os trajo. Una reverencia y punto. La mano se la vas a estrechar a tu tía la del pueblo, métetela en el culo. ¡Que te estés quieto, tío vírico! Así te pongan en el ambulatorio al médico de Michael Jackson, q.e.p.d el cantamañanas ese, menudo “payazo”, cantando chominás. ¿Qué, y por aquí qué? Tan catetos como siempre, ¿no? Ah, yo qué sé, a mí qué me cuentas: yo he estado por ahí afuera, de gira por el mundo, visitando países con embrujo, ciudades mágicas, rincones cuajados de espiritualidad... Eso es otra cosa; eso y La Alcantarilla no tienen nada que ver, ni siquiera La Glorieta tiene que ver con eso. Luego os enseño las fotos. ¡Unas pavas que te cagas, chiquillo! De dos me he traído el e-mail. ¿Síndrome post vacacional? No, de eso no me he traído. Ese es el souvenir de los funcionarios que lo único que hacen es cambiar de marco para tocarse la pimporreta. Yo vengo de lo más tranquilo, optimista y positivo, como veis.