31.10.06

Fidel Castro ha muerto

El amojamado octogenario cuya barba ya tiene tres pelos —tres pelos tiene su barba—, el escuchimizado dictador en chándal realizando para la televisión patéticos ejercicios gimnásticos de galápago artrítico en demostración de su vigor, el comandante sin voz y con ojos de muerto histórico y biológico, ese revolucionario en zapatillas deportivas y con el diario Granma en la mano, ese, es el que ha dicho que quienes hablan del empeoramiento de su salud y hasta de su muerte "hacen el ridículo". La leche que te dieron, Fidel. Cincuenta años de tiranía para esto, hay que joderse. Si el Che te viera, nene, abandonaría unos días su trabajo de cajero en el Burger King para ir a La Habana a meterte dos puros, el tuyo y el suyo, por donde yo me sé. Al retablo comunista que es Fidel Castro le quedan dos telediarios, eso está claro (tiene la nariz afilada, no hay nada que hacer), y una vez en su sitio el heroico criminal, habrá que ver hasta qué punto es largo el rabo de lagartija del castrismo, empezando por el pueblo cubano, que, aunque lleva medio siglo quitándose el hambre a bofetadas, todavía puede salirnos con el síndrome de Estocolmo. Valiente revolución roja, valiente mamarrachada.

30.10.06

Los testigos de Jehová

Andan los testigos de Jehová dando el pestiño por las casas con el aviso de que se acerca el fin de la religión falsa. En realidad, se lo agradezco, porque para hoy no tenía tema, llevaba ya rato adormilándome en el blanco impecable de mi mente, tras haberle estado raspando con la uña la roña al teclado del ordenador, que ha quedado niquelao. Entonces ha sonado el timbre y eran ellos, los testigos; me han dado un folleto a todo color, me lo he leído y he dicho: pues ya está, el lunes me meto con ellos, por latazos y por asustaviejas, que eso es lo que son los testigos de Jehová: unos asustaviejas y unos tremendistas. ¿Pues no que te lees el folleto y te acojonas? Entre otros males, dicen que las demás religiones toleran, aunque sea a escondidas, las inmoralidades sexuales, menos la de ellos, que reniega de los fornicadores, los gays y las lesbianas porque no heredarán el reino de dios. Leche, pues qué aburrido, con lo bien que se lo pasa uno fornicando, pero sin pensar en maldiciones ni en grandes rameras simbólicas ni en bestias de siete cabezas y yo qué sé cuántos cuernos, porque eso corta el rollo y así no me extraña que los testigos forniquen poco. No son rancios ni ná. A mí me dan un coraje...

27.10.06

Postal desde Túnez

Pues yo creo que el romance entre Hojiblanca y Túnez se lo tienen merecido, una vez más, los productores y cooperativistas jaenotas. Sí señor, que se chinchen. Yo, como no tengo olivas, soy capaz de decir esto con alegría, aunque sí es verdad que me expongo a que me den una hostia, porque no veas cómo se las gastan algunos duques de la pringacha y sus súbditos, siempre con el pan de sus chiquillos en la boca. Y ahora me explico, aunque muchos ya sabrán por dónde voy. Si aquí, en la tierra mundial del aceite de oliva, se nos hubiera pasado el canguelo, la pereza, la avaricia, la desconfianza, el conserva-durismo o lo que sea que impide la unión de las tropecientas cooperativas en una gran empresa como la de Málaga, no tendríamos que estar babeando ni escupiendo al paso del señorito Hojiblanca, quien esta vez ha pasado de untárnoslo fresquito por la parte del vientre y se ha ido al exotismo morisco y jamalajá a dejarse los cuartos. Sinceramente, ¿a usted no le entra sofocación cuando piensa que los primeros productores de aceite de oliva —o sea, Jaén— tengan que estar dependiendo siempre de que los demás les aligeren las bodegas para hacer su negocio y quedarse aquí tranquilicos?

26.10.06

Aunque sea de poesía

No me gusta el nombre, Paraíso, pero bueno, va a haber que darle la bienvenida a la nueva revista literaria que la Diputación y la Uja Piruja han sacado a la calle, aunque sea de poesía, que ya está bien. En la presentación, el martes pasado, Manuel Urbano dijo que debería caérsenos la cara de vergüenza por haber estado medio siglo sin revistas literarias en Jaén, y oye, surtió efecto: de pronto todos los presentes nos dimos cuenta de nuestra imperdonable desidia, de nuestro error catastrófico, y empezamos a enrojecer como señoritas y a mirarnos los zapatos, incapaces de sobreponernos a la culpa; aunque, bueno, después se nos pasó el sofoco en el bar Los canarios, allí de cañas y con las tapazas que ponen, y volvimos a ser felices y a levantar la frente ante un futuro prometedor, claro que sí. Paraíso vale nueve euros, así que, si no forma parte usted de la maquinaria intelectual de esta provincia, como yo, que me la mandaron de balde, vaya pensando en reajustar su presupuesto doméstico y cómprela, hombre, que hay unas poesías de mucho mérito y unos textos críticos la mar de bien escritos, sin faltas de ortografía ni nada. El Juan Carlos Abril está que no caga con su Paraíso.

25.10.06

Un Oliva.va de invierno

El equipo de Gobierno peponcho del Ayuntamiento jaenaco ha cogido la ley antibotellón de la Junta de Andazarrías y le está dando vueltas y meneones a ver de qué manera le puede sacar unas pelas al asunto, hombre. Para ellos, todo es alcancía o debería serlo. ¿Y qué se le ha ocurrido al equipo de Gobierno peponcho del Ayuntamiento jaenaco, eh, a ver? ¡Ah, ingeniosos! ¡Ah, lumbrerillas! Pues la posibilidad de crear un Oliva.va de invierno. Sus huevos ahí. Como resulta que lo que los jóvenes botelloneros quieren es que no les claven por un combinado (cuchi qué fino) que, en algunos casos, lleva flotando hasta las pajillas de la cubierta de la garrafa, cogemos y les montamos un Oliva.va de invierno, esto es, con el concurso de los hosteleros de la capital que mejor bailen haciendo así con las manos (o ya hayan bailado, o quieran bailar, o estén aprendiendo en la academia Palmaditas), como siempre. De momento, la Inmaculada Solar, mi Imna, ya está queriendo saber quién va a costear a la pasma encargada de mantener el orden en caso de botellódromo. No se les caen los dineros de la boca, leche, ¿será que no tienen un jandón y por eso están medio obsesionados? Pues será, será...

24.10.06

La joya de la prisión jaenita

Ahora, entrar en el talego jaenoncho con una cámara de fotos o vídeo, en cualquiera de sus minúsculas modalidades actuales, es más difícil que colar un saco de limas, dos tanques y diecisiete kilos de farlopa, todo junto y envuelto en papel de purpurina con lazo fosforescente. ¿Qué que no? Parece ser, y me lo creo, que una imagen del ex alcalde marbellote don Julián Muñoz en su hábitat carcelario vale un pastón ganso, pero ganso-ganso, en el mercado negro del periodismo mugriento del coñazón, que tanto acompaña y entretiene. Sólo tienes que aportar la prueba y, dependiendo de la nitidez y autenticidad de la imagen, hacer que comience la subasta de las televisiones, ¿quién da más? Ni a funcionarios ni a visitantes se les permite la tenencia de armas audiovisuales. Y el preso mediático, agradecido. O sea que la tentación está servida, no me digan ustedes que no. Piensen que por unas foticos de nada que logres de ese señor, aunque sea rascándose el cogote, te puedes pillar un pellizco guapetón para que tus chiquillos tengan unos Reyes de tres pares de videoconsolas, por ejemplo, o para un retiro espiritual en la abadía de Lady Sandra y sus arrobadas novicias. Hay que ver qué vida esta, ¿eh?

23.10.06

Una delegada que fuma

Concepción Rojas Montoro, que es la delegada de Economía de la Junta de Andazarrías en Jaén, fuma. ¡Fuma, sí, fuma, vive dios! ¡Y cómo fuma, la muy fumanta! Fuma en los actos públicos y en los conventos. La prueba: página 20 del Diario JAEN del viernes pasado, fotografía principal, en la que podemos verla en el convento de las Carmelitas de Sabiote, recorriendo la exposición de la muestra fotográfica conmemorativa "Jaén, una imagen, mil palabras" que este periódico está llevando por la provincia, ahí tan pimpante, la señora, en compañía de tres personalidades y con su cigarrito cogido entre el índice y el corazón de la mano derecha, como si tal cosa, como si no estuviera ofendiéndonos en lo más profundo de nuestro ser. ¡Qué vergüenza, señora delegada, qué vergüenza! Y qué mal ejemplo para niños, adultos y ancianos, a los que además les procura usted una atmósfera tóxica, intolerable. Yo no sé hasta dónde vamos a llegar. De manera que al señor Aznar le montamos un pollo por meterle un boli en el escote a una reportera, cosa tan inocente y hasta distendida, y va usted, señora Rojas, y hale, ahí, fumeteando para salir en la foto. Más respeto, mujer. Si la ministra Salgado la viera...

20.10.06

La vida no es eso

Es obsceno, mucho, tener que oír a un ser humano pedir la muerte a gritos y limitarse a eso, a oír, ni siquiera a escuchar. En Granada hay una mujer de cincuenta y un años, Inmaculada Echevarría Ramírez, que, por encima de dioses, morales, políticas, legislaciones y sentimientos ajenos al sufrimiento desgarrado que padece todos los días, suplica que la dejen morir, porque quiere y porque ya no puede más. Sufre distrofia muscular progresiva, una enfermedad incurable que la tiene postrada en una cama y conectada a un respirador desde hace nueve años. Nueve. Y la vida es otra cosa: la vida no es eso. Su vida, la de Inmaculada, no es eso. No le gusta, no la quiere. Su vida la mata, la mata a diario, un día sí y otro también, nueve años de tortura... Pero aquí no la dejamos terminar de una vez, aquí nos levantamos todos los días de la cama y respiramos el aire libre que nos demandan nuestros pulmones, y quien no pueda, que se joda, la vida es así, la vida de los demás es así. La eutanasia no es el debate, el debate debería ser la voluntad convencida y consciente del individuo, y, precisamente, sobre eso, no debería haber debate. No debería haber duda. No debería haber dictados. Ni un pero.

19.10.06

Vuelve la mala follá

Ayer San Lucas dio las tradicionales palmaditas espantadoras, "hale, hale, se acabó lo que se daba, largo de aquí, ¿o es que no tenéis casa?", una vez llovido como dios manda, que ya nos estábamos acojonando, porque eso de que hubiéramos vivido una feria seca (por fuera, se entiende) sí que nos habría indicado que lo del cambio climático es cosa grave y no un cuento científico del capitalismo feroz para tenernos con susto y sin pensar en revoluciones ni en tonterías. O sea que se terminó la feria y se reanuda la mala follá, de manera que vamos a ir ejerciéndola ya, que dejarla para después no sirve sino para que nos cueste más arrancar. Vamos a ello: los pubes jaenitas vuelven al lloriqueo por la posibilidad de que el Ayuntamiento ponga un botellódromo. Pestiñazos, oye. El día que salgan diciendo que ya han encontrado la solución para combatir la competencia del botellón, esto es, bajando los precios abusivos con los que disfrutan clavándote de manos, pies y escroto, no sólo les escribo la columna del siglo sino que, además, compro cuarto y mitad de fuegos de artificio para que los prendamos junticos. No se enteran de que el fenómeno botellón lo han creado ellos, y ahora no pueden pararlo.

18.10.06

Yo estuve con Fran Rivera

La joven rubia a la que dicen que se arrimó Fran Rivera la otra noche en el Out Side era yo. Conozco a uno de los socios del pub, quien me dio el chivatazo, por eso. Pero es cierto, no hubo tomate. Fran es un chico muy amable y muy guapo, también es culto y además tiene un paquetón que para qué; pero está muy enamorado de su actual novia, la Blanca esa, y me lo dijo a las claras, me dijo: "Mira, Chus (porque me hice llamar Chus, Chus de Guindolindo), tú estás muy bien, me pones bonico nada más mirarte, las rubias con gafas y barba siempre me han chiflado, pero comprende que yo no puedo tirar por la borda una relación seria por una noche de pasión contigo, así que suéltame las pilas, que ya hace rato que me quité el traje de bombillicas". Qué rico es. Tan rico que le dije que bueno, que no se preocupara, pero que me iba a estar convidando a Chivas hasta que a mí me saliera de la seta y que, si finalmente se le debilitaba la torería, aquí estaba mi oreja, mi rabo y lo que hiciera falta. Pero nada. Al final, ya a las tanturrias, me enrollé con un encofrador y terminamos haciéndonoslo en la jaula de la caseta de los mariquitas, allí como canarios. Así fue, aunque nadie me crea. Viva San Lucas.

17.10.06

Fantasmas entre la multitud

No estoy seguro de que existan, tal vez sean producto de la imaginación enrarecida que te apaña el garrafón (ese que nadie sirve en sus casetas, pero del que muy pocos prescinden) o del efecto prolongado de los decibelios pespunteándote la cabezota, cualquiera sabe. Pero surgen, de vez en cuando surgen, los ves aparecer y avanzar entre la muchedumbre juvenil y los chorreones bisbaleros. Al principio me dio por pensar que deambulaban buscando a sus nietos, después me dije que no, que lo que llevaban buscando todo el día era la antigua feria de ganado, ¿ande estará, ande labrán puesto?, mas finalmente lo que creo es que son fantasmas en forma de agüelillos cogidos del brazo y abriéndose camino con cierta y pasmosa facilidad entre la turba polvorienta y borrachuza, los escotes de muerte, los eructazos prestos, las drogas masticadas. Dan ganas de ayudarlos, busquen lo que busquen, o de indicarles (si puedes, si te acuerdas) el camino correcto que lleva a las casetas de los cuerdos, de las vírgenes y los vinitos finos; pero corres el riesgo de que te manden a tomar viento con mucha elegancia y te digan que donde quieren estar es allí, con sus nietos, y que a ver cuándo pinchan AC/DC, joéh.

16.10.06

¿Por qué me matas, amor?

Las matan porque las quieren, las quieren porque las matan, mueren porque se dejan odiar hasta los mismos límites del amor, las queman apasionadamente, las apuñalan de todo corazón, las tirotean a besos como estampidos de pólvora, las estrangulan de sentimientos y a ellas no les queda otro remedio que morir, resignadas, otra vez morir, porque ya murieron el día que se cruzaron con sus asesinos en la vereda y se quedaron a vivir en ese cruce eterno y marcado con una cruz negra. Mueren sin rechistar, sin despedirse mueren, mueren como palomas que sobran, como flores aborrecidas en su último aroma, saben que mueren y así se lo dicen a los ojos machos mientras las matan: me muero porque me matas, amor, ay si pudiera matarte porque me muero... Suspiro final de tantos gritos, de tantos llantos, de tantas tripas retorcidas cuando él llega. Una vez más no, por favor, que estoy cansá y no puedo con el corazón. Que los niños duermen, huérfanos de una relación carnal violenta, la más violenta, de una madre que los parió para arrullarlos después de muerta y de un padre preso o suicidado que los hizo para dejarles por herencia el hediondo recuerdo de un respetable hijo de puta.