17.10.06

Fantasmas entre la multitud

No estoy seguro de que existan, tal vez sean producto de la imaginación enrarecida que te apaña el garrafón (ese que nadie sirve en sus casetas, pero del que muy pocos prescinden) o del efecto prolongado de los decibelios pespunteándote la cabezota, cualquiera sabe. Pero surgen, de vez en cuando surgen, los ves aparecer y avanzar entre la muchedumbre juvenil y los chorreones bisbaleros. Al principio me dio por pensar que deambulaban buscando a sus nietos, después me dije que no, que lo que llevaban buscando todo el día era la antigua feria de ganado, ¿ande estará, ande labrán puesto?, mas finalmente lo que creo es que son fantasmas en forma de agüelillos cogidos del brazo y abriéndose camino con cierta y pasmosa facilidad entre la turba polvorienta y borrachuza, los escotes de muerte, los eructazos prestos, las drogas masticadas. Dan ganas de ayudarlos, busquen lo que busquen, o de indicarles (si puedes, si te acuerdas) el camino correcto que lleva a las casetas de los cuerdos, de las vírgenes y los vinitos finos; pero corres el riesgo de que te manden a tomar viento con mucha elegancia y te digan que donde quieren estar es allí, con sus nietos, y que a ver cuándo pinchan AC/DC, joéh.

16.10.06

¿Por qué me matas, amor?

Las matan porque las quieren, las quieren porque las matan, mueren porque se dejan odiar hasta los mismos límites del amor, las queman apasionadamente, las apuñalan de todo corazón, las tirotean a besos como estampidos de pólvora, las estrangulan de sentimientos y a ellas no les queda otro remedio que morir, resignadas, otra vez morir, porque ya murieron el día que se cruzaron con sus asesinos en la vereda y se quedaron a vivir en ese cruce eterno y marcado con una cruz negra. Mueren sin rechistar, sin despedirse mueren, mueren como palomas que sobran, como flores aborrecidas en su último aroma, saben que mueren y así se lo dicen a los ojos machos mientras las matan: me muero porque me matas, amor, ay si pudiera matarte porque me muero... Suspiro final de tantos gritos, de tantos llantos, de tantas tripas retorcidas cuando él llega. Una vez más no, por favor, que estoy cansá y no puedo con el corazón. Que los niños duermen, huérfanos de una relación carnal violenta, la más violenta, de una madre que los parió para arrullarlos después de muerta y de un padre preso o suicidado que los hizo para dejarles por herencia el hediondo recuerdo de un respetable hijo de puta.

13.10.06

Escribo sobre la cabalgata

Fue una buena cabalgata la del miércoles. A veces, los columnistas debemos dejar a un lado nuestros asuntos trascendentales, ésos que marcan el devenir de la existencia, y escribir sobre cabalgatas, amén de felicitar al Ayuntamiento e incluso a la concejala Cristina Nestares, la mujer, que a lo mejor fue a la que se le ocurrió la cosa. Porque no hay nada más triste para un municipio que sacarle a la calle una cabalgata de trapillo y escopeta y perro: las cabalgatas son cosa muy seria y todo político de raza lo sabe, sabe que una cabalgata quita o da votos y que como le eches a la plebe una caca de desfile te estás jiñando en su dignidad de ciudadanía con derecho al asueto y al cachondeo. O sea que muy bien. La señorita que hacía de Isabel la Católica en la cabalgata de San Lucas 2006 era muy apañada, estaba que se partía de buena, la criatura, allí subida a la carroza para el deleite y la imaginación de tanto rijoso como hay en Jaén, con llavero de Renault asomándole por el bolsillo y al lado de sus albondigonas esposas, ésas que siempre están quejándose y poniéndose bien la blusa y que se enfollinan si después de la cabalgata no las convidan a chopitos en "La gamba de oro", qué graciosas.

12.10.06

Las fiestas de moros y cristianos

La verdad es que a mí me la refanfinfla una barbaridad y con una bajeza moral impresionante que haya o no haya fiestas de moros y cristianos. No es mi cultura, no es mi festividad, no es mi marchilla, no me riza las carnes como, por ejemplo, me las riza mi Nuestro Padre Jesús Nazareno tambaleándose por las callejas del casco viejo de la Jaén de mi corazón y derramando su amor incondicional sobre las cabezas de sus adorados hijos, quienes se desgarran en un "¡viva el Agüelo!" hecho de lágrimas, de sangre y de esperanza. ¿Lo ven? Ya me he emocionado, me cachis en los mengues. Sin embargo, uno no puede dejar de preguntarse a qué leche viene ahora considerar ofensivos esos desfiles de gente vestida de antiguo y con reloj, valiente chominá, habiendo ofensas más actuales contra la comunidad islámica, por las cuales sí tienen todo el derecho a poner el grito en el cielo y donde haga falta. Yo que vosotros, moros, pasaría del tema. Sus tradiciones son los cojones de España (con perdón) y tocándoselos no vais a conseguir más que racismo y xenofobia renovados, que aquí hay mucho borrico. Luchad por vuestra dignidad de hoy y no por la de hace un porrón de años, que además nos trae turistas.

11.10.06

Que ya no somos una ruina

Visto que resulta rentable tener estación en Jaén, con diecinueve mil doscientos viajeros más en tan sólo siete meses, haga el puñetero favor Renfe de regalarle ya de una vez al chatarrero, el hombre, los trenes tan infames con los que desde hace años nos da el viaje, porque hemos demostrado que merecemos otra cosa, más incluso que ese tentempié diesel y menos parón con el que nos la coló en febrero la ministra de Fomento, y que nos ponga algo que nos recuerde que somos usuarios y no cabestros, por muy de Jaén que remanezcamos. Ah, y puestos a pedir, yo me pido que el tren chulérico que nos pongan, ahora que ya no somos una ruina de estación, no tenga asientos cuádruples, de esos que te vas mirando todo el rato con el gachón o la gachona que te toca enfrente, por lo común tan feos, ahí rozándonos las roñas de las rodillas, eso si no te toca viajar para atrás y te mareas y devuelves la legítima y acreditada torta de aceite de Inés Rosales, y que haya cafetería y vagón de toses para fumadores y las ventanillas no tengan churretes ni cagarrutas. Y lo más importante: que el tío que pasa empujando el carrillo de las chocolatinas y las fantas tenga el decoro de remeterse bien la camisa.

10.10.06

¡Ole tu PP, Inma, ole tu PP!

Si es que me la tengo que comer. Si es que, sin ella, la política local sería más pestiñazo que una convención de paraguas. No es la primera vez que lo digo y lo seguiré diciendo todicas las veces que me dé la gana: la portavoz del equipo de Gobierno del Ayuntamiento jaenoncho, la Inmaculada Solar, o sea mi Inma, no merece más que un ¡ole su PP! (cárguesele el acento tónico donde se prefiera), porque el PP que ella practica es un PP de entrañas y porretazo sobre la mesa, porque no es el PP tibio y hasta cobardón de los compis con los que ni se habla, sino un PP con rejo de recién levantada tras una noche de perros. Y eso me gusta: me anima y me da columnas. ¿Qué más se le puede pedir a una mujeraza como ella, además de matrimonio? Todo esto viene porque todavía estoy recogiendo migas del bocado de ensaimada que espurreé cuando, desayunando el domingo pasado, leo en el JAEN lo que le dice mi Inma a la Peñalver: que "es una histérica" y que "en la fábrica de Puleva es persona non grata por la mala leche que gasta". Santo dios, ¡pero si esto es barrio!, pensé. Barrio y costumbrismo obrero de chándal sucillo y prieto, de chuchas sueltas bajo la camiseta de Kas limón. Ole su PP. Sí, sí.

9.10.06

¡Eeeeeeh! (léase en tono burlón)

Eeeeeeh! Cucha el alcalde, que por estar de casquera con el obispo no salió en la foto del corte de la cinta de Tierra Adentro. ¡Eeeeeeh! Cúchalo ahí, queriendo meterse en el ángulo de los fotógrafos cuando ya los sociatas hacían recortes y tirajitos con la cinta, más espabilaos que la hostia. ¡Eeeeeeh! Laírgen, nene, qué torpe el Sánchez de Heineken. Con la de votos que podía haber cosechado si llega a posar como dios manda en esa trascendental ceremonia que a todos se nos queda grabada en la retina para siempre y no pasa un día del resto de nuestra vida que despertemos y no nos acordemos de tan histórica escena. ¡Eeeeeeh! Y qué cabreo cuentan que cogió, ahí protestando y diciendo que vaya unos frescos el Paulino Plata, el Felipe López y el Luis Carlos García, abusicas, socialistorros. Pero los sociatas ya se sabe cómo se las gastan, menudos son. Le cantaron: "El que se cabrea, tira la garrota, cuando va a por ella, ya la tiene rota..." ¡Eeeeeeh! A ver qué tenía que hablar tanto el alcalde con el obispo: tonterías, seguro. ¿O es que con un obispo se puede hablar de algo serio, acaso? ¡Eeeeeeh! El que se mueve no sale en la foto y el que pierde el tiempo con la iglesia, tampoco. ¡Eeeeeeh!

6.10.06

Bienvenido, don Julián Muñoz

Si la Pantoja se decidiera ahora a visitar a su preso en la cárcel lagártica, Jaén podría levantarse brava sobre las piedras rosadas de la fama basurienta con la que bendice la prensa del coñazón. Faltica nos hace. Jaén sería el escenario del encuentro más esperado por todos los españoles desde hace meses. Pasaríamos a la historia de "Aquí hay tomate" y lo mismo se revalorizaría nuestro aceite, nuestro turismo y nuestro honor de provincia culo. Quién sabe, a lo mejor Instituciones Penitenciarias se ha dejado llevar por una sugerencia del Gobierno y el traslado del ex alcalde de Marbella a la trena jaenícola forma parte de las inyecciones revitalizadoras que nos deben desde siempre en Madrid: ¿Queréis pan? Tomad reos ilustres e id chupándolos, que de momento ya estáis en las portadas de todos los periódicos, radios y televisiones, como cuando el señor Bartolín. Ahora, católicos jaenitas, tenéis que ayudar un poco rezándole a vuestras supersticiones más sagradas para que la tonadillera peregrine al Rocío talegario de Jaén seguida de un coro de televisiones cantando el "oléeee, olé, olé olé olé..." y esas cosas. Al bochorno ya estamos acostumbrados y nadie se va a sentir ofendido. Al contrario: un orgullo.

5.10.06

Te la llene quien te la llene

Lo bueno que tienen las ferias de San Lucas preelectorales, como la que se nos avecina, es que los políticos están muy simpáticos y se tiran de pechos convidando a todo el mundo, así que no se me despisten y aprovéchense, husmeen en las casetas de los partidos y déjense ver por las cabezas de lista y por la lista entera, evitando, eso sí, a los jefes de prensa, quienes, pese a que se saben muchos chascarrillos y, además, te los cuentan uno por uno sin piedad, no suelen invitarse ni a la rosa de un chino, será que cobran poco. Por lo demás, nada importa y todo vale. En la feria ya se sabe que no caben fobias, filias e ideologías: todo el mundo es un primor, incluso las feas están buenorras, así que hay que dejarse en casa el orgullo y pensar que lo principal es la olla, y la olla, y la olla, te la llene quien te la llene, a cambio de un voto del que, luego, no se va a enterar nadie. Yo no sé usted, pero servidor tiene más que demostrado que la dignidad y los principios durante los días sanluqueños no sirven sino para pasar mal rato o aburrirse hasta llorar, dime tú para qué son entonces los sombreros de paja que nos dan. Después ya habrá tiempo de volver a ser formales y consecuentes. Ji, ji. Insisto: ji, ji.

4.10.06

Pues que lo digan a las claras

A lo mejor, lo que el PP, la Cope del copón y el periódico "El Mundo" quieren decir es que el PSOE negoció con ETA para que diseñara y perpetrase los atentados del 11 de marzo de forma que parecieran cometidos por un grupo islámico, a cambio de beneficios independentistas para el País Vasco si resultaban ganadores en las elecciones generales, tal y como ocurrió. O sea que, según sospecha mi medio podrido entendimiento, tan sospechoso él, lo que el PP, el copón de la Cope y el diario "El Mundo" quieren decir y no dicen, porque les tiembla, pero machacan con insinuaciones y matacucarachas, es que ZP fue el cerebro de los atentados del 11-M a fin de arrebatarle el Gobierno a Rajoy. ¿Será eso? Pues si es, que lo digan ya, redié, pero a las claras, y no que llevan mareándonos con sangre meses y meses, enrabietando a la extrema derecha a su gusto y volviendo a dividir España en azules y coloraos. Dan miedo, son peligrosos y saben que la Historia está siempre dispuesta a contar guerras civiles, las cuales quedan muy bien con el tiempo, y una buena encuadernación, en fascículos. Lo suyo no es rencor, como ingenuamente pensábamos: es venazo patrio de una España ultrajada. Y eso acojona.

3.10.06

Terminar cuanto antes

No sería largo ni penoso contarles a mis fieles lectores por qué la columna de hoy es una auténtica chominá, una columna que no dice ni va a decir nada, un relleno absurdo, unas ganas locas de llegar a las once líneas y acabar cuanto antes, y largarme, y que le den por culo a Panete, con perdón de Panete, si es que existe o existió, a ver si algún jaenista me lo puede aclarar, pero rapidito, sin darme demasiado el tostón, que pierdo la paciencia y se me sube la mala leche que tengo. Es tarde, ya muy tarde, ésta no es mi hora de escribir columnas, ésta es mi hora de recoger palillos de dientes en los bares y hacerme con ellos una almohada, la hora de escribir columnas es la de la mañana, a primera hora, a poder ser, cuando la sintaxis se mezcla con la tostá del desayuno, esa rica tostá de mantequilla suiza o de orujo de oliva italiano. Pero la vida no es como la planeamos (si la vida fuera como la planeamos yo ahora mismo estaría disfrutando de mi geriátrico soñado, junto al mar), así que toca improvisar y aguantarse, viva Lagártica, ya queda menos para acabarla, cuánto sufrir, no sé hasta qué punto merezco este sufrimiento, algunos pensarán que mucho, y poco es, pero en fin, yo he terminado.

2.10.06

Nana a Fernández de Moya

Tú no llores, Josenrique, sangre mía. Ea mi niño, ea, ea, ea. No llores tú, angelote, que la vida sigue y tú eres un chiquillo que la tiene toda por delante. A ver esa sonrisa de lucero, a ver esas carcajadas de campanilla, a ver esa alegría de verbena, a ver ese garbo de azúcar y salchipirri. Ea, ya, mi niño, ya, ya, ya... No llores más, mi rey, que nadie en Jaén se merece tus lágrimas tan puras, que la política es un muladar y no van a crecer más que mugres si tú las riegas con ellas, que el cielo de los poderosos será muy grande, pero también muy negro, y jamás van a tener tu luz alumbrándoles, qué más quisieran ellos, mi chiquitín, vida mía. Anda y que le den dos duros al señorito Javier Arenas. ¡Malo, malo, malo! Dejar a mi Josenrique, a mi niño, sin su candidatura a la Alcaldía jaenita... Qué poca sangre y qué poca entraña, de verdad. Ya está, mi niño, ea, ea, ea, no me llores más, que me desgarras las túrdigas. Piensa en lo que te ibas a encontrar en el puente de mando del Ayuntamiento: cacota y merluzas podridas, roña y telarañas, sables y mandobles. Déjate tú de alcaldías, mi bien. Eres tú muy guapetón para esos bailes de gañanes. A ti el buen dios te tiene destinado reinos y no retretes.