30.4.07

El tío cobra 8000 euros

A Mariano Rajoy, según ha confesado él mismo, le dio lache contestarle a la pensionista de la tele que gana ocho mil euros al mes, seiscientos más que el mismísimo presidente del Gobierno: tres mil como diputado y cinco mil que le endiña su partido para que se arregle la barba y vaya guapo a las romerías del odio, el rencor y las conspiraciones. Y le dio corte porque la pensionista de la tele dijo que ella con trescientos euretes iba que chutaba. De manera que esta es la España de Zapatero, ¿a que sí, peperos? Una España en la que los pensionistas se mueren de hambre y los políticos se limpian el ojete con billetes de doscientos. Bueno, pues en manos del PP está cambiar esto. Con dos huevos. La aborrecible España de Zapatero puede serlo menos si líderes como don Mariano, por ejemplo, renuncian a esos tres mil euros del dinero público, en solidaridad con los menos afortunados. Ah, y el café, a treinta céntimos. Porque eso de los tres mil euros se ha convertido ya en una especie de calderilla simbólica para los que están bien abrigados: aquí se lleva medio kilo de pesetas cualquier tontaco presidente o secretario o consejero de algo sólo por acudir a reuniones, sueldo y dietas aparte. ¿Lo cambiamos, PP?

27.4.07

La estafa de Escañuela

Oigan ustedes, vecinos de Escañuela: ¿qué tal una abstención masiva el próximo 27 de mayo en respuesta al desinterés manifestado por el PP y el PA, que —según nos informaba ayer este periódico, si bien IU no ha estado jamás en esa cosa parcheada y empachosa de la coalición— han roto el pacto que los agrupaba y ni siquiera han presentado, ni ya pueden presentar, sus candidaturas individuales? O sea que a la Alcaldía de Escañuela se presenta sólo el PSOE. Viva la pluralidad electoral, viva la alternativa de gobierno. Lo que les han hecho los peperos y los andaluzones ha sido una estafa, ¿o se les ocurre algún otro nombre más bonito? Se pelean, saben que por sí solos no ganan y deciden no presentarse a las municipales. La virgen qué cuajo, hosti qué huevos. Esto es como el referéndum de Franco: si queréis que me quede, votad sí; si no queréis que me vaya, votad no. Pero ante semejante farsa el censo escañolense tiene tomates para arrojar y debería usarlos: la abstención. Y los primeros en abstenerse deberían ser los votantes del PSOE, ¿o con qué cara van a celebrar su victoria en el caso hipotéticamente segurísimo de que ganen? No tienen otra más que la del cinismo.

26.4.07

El olor de las candidaturas

Recuerdo que en la presentación de la Carmen Puri y su banda, que fue en una carpa en la plaza de toros, olía a jamón y a ingle (ya se sabe lo hambrones y eróticos que son los socialistas), buena mezcla. En la de IU no pude estar, pero sus convocatorias ya me las sé, la memoria de mi olfato es grandiosa: huelen a porro y a sudor, que son los símbolos odoríferos del proletariado libre de prejuicios, y como las hacen al aire libre, pues es el mejor perfume político que te puedes echar a las narices. Sin embargo, estuve un ratillo en la presentación de la candidatura del PP jaenita, a ver qué se cocía por allí, y una de las principales conclusiones con la que me fui (cuando enchufaron el vídeo de los logros municipales) es que la gente de derechas no huele. Ni bien ni mal, no huele. Creo que ha sido la primera vez que he visto a tanto pepero junto, el Darymelia estaba lleno, y lo más natural es que un local masivamente concurrido huela a humanidad, que es un olor cálido y vivo, incluso si la mayoría de esa humanidad va poco duchada, no importa, todo alimenta. Bueno, pues allí no olía a nada, si acaso a moqueta. ¿Me aventuro demasiado, pues, si opino que los militantes y simpatizantes del PP son inodoros?

25.4.07

El poeta aquel que trajeron

Si es que no te puedes fiar, ¿ves como no te puedes fiar? Pues a ver si nos sirve de escarmiento, aunque lo dudo. Para este pasado Festival de Otoño, las fuerzas vivas culturales e intelectuales de este Jaén lagártico y chocho propusieron al Patronato de Cultura de la Nestarina Cristanes un poeta, al que trajeron y llevaron al Archivo Histórico, donde al micrófono le faltaba la pila (otras veces ha sido el trípode), donde no acudió nadie de la Corporación Municipal pepera (sería por lo rojo del vate) y del que lo sacamos para que cenara en una tascuela muy decente y muy jugosa en tapas, pero tascuela al fin y al cabo, en la que, para más inri, el poeta muchachillo Juan Carlos Abril no paró de manifestar su indignación machaconamente porque se había encontrado cerrada la puerta del precioso y tan mal aprovechado edificio de la calle Santo Domingo, hasta el punto de que se largó del convite echando pestes, sin consideración ni respeto. Y resulta que, pasados unos meses, a ese poeta van y le dan el Premio Cervantes, porque ese poeta era Antonio Gamoneda, y ahora deberíamos agachar todos las cabeza y estar atentos a nuestra sofocación y nuestro rechinar de dientes. Tú también, Nestarina, hija.

24.4.07

El Día de la Colleja Esparragá

No me creo vuestro Día del Libro de ayer, políticos de la cultura. A ver qué le hacemos, si no lo puedo remediar. Tuve que leer a Góngora sin ganas, un soneto pestiñazo, como todos los clásicos, reconociendo mi pecado y por si la Junta de Andazarrías me guardaba luego una ausencia injustificada, que no hay que estar a mal con la Junta, eso nos lo hemos aprendido muy bien los activistas mediáticos asalariados del Partido Socialista Obrero Español: a la Junta, risitas y parabienes, que es mucha Junta la Junta y ni siquiera puede comparársela con el David y el Goliat esos del cuento, sino más bien con la grandeza impoluta contra la mierdecilla del tres al cuarto. No me creo vuestro Día del Libro de ayer, no me creo vuestra buena fe bibliográfica, estoy convencido de que, en realidad, os importa un pito y vuestra obsesión blandita por inyectarnos cultura no responde sino a otra de las muchas estrategias pitofleras y rascatripas por parecer preocupados por algo más que no sea vuestra posición, mantenimiento y sueldo. Es lo que pienso, lo digo y así me va. Si hubiera un Día del Tambor con más de seis votantes adeptos a tan magna conmemoración, os apuntaríais. Y también al Día de la Colleja Esparragá.

23.4.07

"La casa de Bernarda Alba"

Me pondría chinche y un poco ortodoxo por colar flashes mareantes y música discotequera en la Bernarda Alba de “In Vitro Teatro”, el miércoles en el Aula Magna, si no fuera porque, en general, el trabajo de los actores fue muy bueno. Ese Josele Duro haciendo de la abuela loca estuvo grande. Y me pondría cañero con el director de la compañía, José Luis Fernández —aunque me parece que eso es lo que al muy tuno le gustaría— si no fuera porque, en particular, el papel de Poncia lo bordó magistralmente una mujer a la que todos le sospechábamos tablas y luego resultó que era la primera vez que se subía a un escenario: Pepa Muro, grandísima actriz primeriza, más Poncia que la Poncia que vio Federico en sus poncismos y que tantas buenas cómicas han gozado dándole vida en esa sobrecogedora obra de vaginas y lutos. Enhorabuena, Pepa. No me resisto a añadir que ha nacido una estrella, qué coño. De pronto descubres que hay buenas actrices por ahí guardadas mientras cuatro zombis que recitan de leído y a los que les pesan las manos dan la tabarra sin pedir permiso. Al teatro ya lo único que le puedes pedir es que te haga pasar un buen rato, y con la Bernarda del otro día lo consiguieron.

20.4.07

¿Quién critica a Felipe López?

Hoy se me ha puesto Felipe López, me he levantado con ganas de Felipe López, compraba el pan y no dejaba de pensar en Felipe López, me ha preguntado la hora un muchachillo pinturero y le he respondido Felipe López, el presidente de la Diputación jaenita, ese hombre guapo, discreto, silencioso, frío, distante y tranquilo que lleva una docena de años en el cargo sin dar un ruido, ¿ustedes se dan cuenta?, doce años ocupando un puesto político sin que se le note demasiado, sin emitir una queja, sin manifestar un desacuerdo, a media voz y a medio gesto, ahí con su aceite y sus aceitunicas y su biomasa y sus cosas, y ya está. Eso no es normal, no me digan que eso es normal porque no: eso no es normal. Lo que pasa es que hay que menear la cabeza muy fuerte para caer en la cuenta y preguntarse por fin qué tiene este hombre al que nadie odia y al que nadie quiere para parecer siempre como recién puesto en la Presidencia de la Diputación. Se dice que el secreto de su bien remunerada inexistencia es Rafael Olmo, su mano derecha, quien de verdad manda, pero eso es creíble sólo a medias. ¿Quién critica, bien o mal, a Felipe López? Nadie. Ni siquiera yo. Y eso me da un poco de susto. En serio.

19.4.07

Aclarado me queda, oh Manuel

Sobradamente aclarado me queda, oh Manuel, oh Ruiz, oh Adana, el “y no diré más” de tu artículo del otro día, y por cierto, no sabes la envidia que me das, por supuesto insana. Leche, parecemos el Boabdil y el Almutamid, aunque me da a mí que tú y yo de morería tenemos lo mismo que de… ¿señores de izquierdas? Bueno, tú un poco moro sí que eres, en el sentido de que te gusta la buena vida y las mujeres mejores, según tu cumplido artículo de ayer. A mí también, creo, pero no puedo permitírmelo y como las únicas élites con las que me relaciono son las de los pelagatos que ni pinchan ni cortan y la de los escandalizados y beatorros que sí que pinchan y cortan y hasta trituran y malmeten, tampoco disfruto del trance del convite, que en todo caso no sería en Madrid, ni en Europa, ni en Suramérica, sino aquí, en este Jaén lagártico y santiguapollas, siempre aquí, como buen cateto de provincias que goza sonrojando señoras de faja y mechas, como estupendo cuentista que ni del cuento vive. De ahí mi envidia. Tu ministerio de pecador ortodoxo es mi vocación, maldita sea, y tu desdoblamiento de periodista y persona bien vale un lingotazo místico. Te odio, me odio. Ay, dios, qué depresión.

18.4.07

Lo defiende aunque le perjudique

El hecho de que el secretario general del Partido Popular, nada menos, salga en defensa de la mamarrachada de un gerentillo pepero melillense significa, me parece a mí, que el asunto de los impresos falsos para votar por correo no es una irregularidad puntual y aislada, sino que puede crujir y reventar campañas electorales en otros sitios. En vez de recurrir a eso tan prudente de “investigaremos el caso y en función de ello tomaremos las medidas oportunas”, cosa que ni moja ni seca, Acebes se lanza en plancha y considera “normal” que su partido en Melilla encargue a una imprenta, presuntamente no muy a buenas con la legalidad, un millar de copias de formularios oficiales que parecieran auténticos. Porque la culpa, claro, es del PSOE y lo demás son injurias, calumnias y ganas de incordiar. Virgen del Abrigo de Pana. Cuando el Partido Popular deje de ponerlo tan a güevo a lo mejor dejamos algunos de meternos con él. Lo de Melilla es una ilegalidad, se mire por donde se mire, y quedas como dios si la reconoces y la atajas con los castigos pertinentes. Eso se agradece, lo que pasa es que el PP todavía no se ha enterado de esto y es capaz de defender lo que sea, aunque le perjudique.

17.4.07

Sacerdotes y celibato, el debate

Eso del celibato, claro que sí, es un eufemismo para referirse a la falta de follisca (con perdón) a la que se condenan los sacerdotes católicos, o sea los únicos y verdaderos, quienes seguramente saben, y desde chiquitillos, además, que uno puede tener acceso a la carne (e incluso a más adentro de la carne, esto es, al pescado) sin matrimonio de por medio, ¿tú qué te juegas? Mas hete aquí que, pese a lo clarico que está esto, en los seminarios se dan cursillos a las criaturas para saber cómo afrontar la castidad —que viene a ser lo mismo que impartir clases para aprender a no beber agua nunca—, porque, según el delegado de Vocaciones del Seminario de Jaén, padre cura Santos Lorente, “el celibato es una forma de entregarse más al Señor y a la sociedad”, sin pensar que, hombre, a lo mejor al Señor sí le vale más un cura reprimido, pero lo mismo la sociedad lo encuentra más útil con sus cosas desahogaícas y no obsesionado y con los testículos llenos, que es a lo que lleva el no vaciarlos y no por falta de ganas: a la obsesión y, lamentablemente, en muchos casos, a la pederastia bajo secreto de confesión. Tanta teología y después no comprenden que lo natural es todo lo contrario.

16.4.07

Candidatura electoral del PP

Ya está conformada y hecha pública la lista de concejalacos del PP jaenero para las municipales del 27 de mayo, ¿la han visto? Bueno, pues no la voten. No es un consejo, es una orden. Uno ha alcanzado ya unos niveles de soberbia y creimiento, de autosuficiencia y chulería, que no le tiembla el teclado a la hora de ordenarle al pueblo de este Jaén lagártico y pitarroso lo que no tiene que votar. ¿Por qué? Porque votar a la derecha está cada día peor visto. Es feo votar a la derecha. Votar al PP ya no viste, no da lustre, se ha convertido en un topicazo tostón y repetitivo. Y aunque sólo sea por originalidad, por cambiar la maquinaria, obedezca: no vote usted a la derecha. Hombre, no digo yo que votar a la izquierda sea así una cosa como para pegar alaridos de satisfacción y triunfo, no, porque ya se sabe que, a río revuelto, revolcón de los barqueros; pero es que, no sé… Sinceramente, ¿a usted que me lee no le da vergüenza ser de derechas, votar a la derecha, enarbolar la papeleta del PP, con la irresponsabilidad y los bostezos que eso conlleva? Posiblemente no: hay que tener en cuenta que en este Jaén lagártico y cucurucho ya hace tiempo que no se estila eso de la elegancia y el honor. Qué tiempos.

13.4.07

La tarde del 11 de marzo de 2004

Tuvo que ser más o menos así:
—¿Dígame?
—Buenas tardes, señor Acebes, soy el comisario general de Información de la Policía.
—Ah, hola, ¿cómo está usted?
—Bien, señor ministro, ¿y usted?
—Bueno, pues ahí vamos. Usted dirá.
—Mire, le llamo para comunicarle que los explosivos utilizados esta mañana en los trenes no son Titadine.
—¡Claro! Titadine, si ya lo sospechábamos nosotros.
—No, no, señor Acebes, no me ha entendido usted. Le he dicho que el explosivo NO es Titadine, o sea que NO es el empleado habitualmente por la banda terrorista ETA.
—Efectivamente, ETA ha sido la responsable de la masacre, ¿quién si no?
—A ver, señor ministro, creo que tenemos un grave problema de comunicación: yo he dicho que los explosivos no…
—¡Y yo lo he oído perfectamente, señor mío! ¡Usted ha dicho que los explosivos son Titadine y que ETA es la responsable de la masacre de esta mañana!
—Pues no, mire usted, yo no he dicho eso, sino todo lo contrario.
—Claro que sí: todo lo contrario a lo que yo había entendido, o sea que nuestros terroristas no tienen nada que ver con esto.
—Exacto. Y ahora todo apunta a los islamistas.
—¿Pero qué está usted diciendo, por Dios? ¡Cállese! ¡Cállase!