22.1.07

A mis indignadas de Marmolejo

He de reconocer que me produce cierta ternura lo fácilmente que pican y me entran al trapo algunos de mis más cándidos lectores, a los cuales aprecio con especial dedicación. Mientras que otros callan y guardan, a riesgo de que la mala sangre se les corrompa en el corazón, otros, mis preferidos, mis cariñados, se pasan la vida sentados sobre muelles cuyos resortes son mis columnas más coñonas. Dentro del artículo periodístico, la coñonería es un género literario, estoy convencido, al igual que en la vida es un modo de ser, una “filosofía”, que se dice, y a mí me gusta practicarlo ateniéndome escrupulosamente a sus normas, sobre todo a la primera y primordial: que apenas se note que estás de coña, pues de lo contrario el género literario deja de serlo para convertirse en gracieta. Así, el enojado desconcierto de las trabajadoras del Ayuntamiento de Marmolejo (véase “Cartas de los lectores” del pasado viernes), quienes no entienden cómo puedo poner como puse a las alumnas del calendario de la Uja Piruja y, después, a la concejala lepera, me brinda el éxito de haber logrado lo que quería, marear, aunque tal vez se me acabe tras esta columna, pero es que necesitaba escribirla, en agradecimiento.

7 comentarios:

Silvio Gnisci Morgach dijo...

Para que le de a Quevedo por aparecer, o a Jardiel Poncela, iban apañás. Y eso que son andaluzas y quizás por eso les hubiese sido algo más fácil captar la ironía de tus palabras.
Lo dicho, hay gente pa tó, nene.

Anónimo dijo...

Hay gente pa tó.Hasta hay gente que escribe "La poetisa",una obra que no es más que un bodrio hecho a base de lugares comunes,en donde el autor no sabe crear personajes.Lo típico de un nazi metido a literato.A los que todavía tienen poder en la Diputación no los saca.Saca a los pobreticos que no tienen poder:lo propio de un lameculos.

Anónimo dijo...

Hay gente pa tó.Hasta hay gente que escribe "La poetisa",una obra que no es más que un bodrio hecho a base de lugares comunes,en donde el autor no sabe crear personajes.Lo típico de un nazi metido a literato.A los que todavía tienen poder en la Diputación no los saca.Saca a los pobreticos que no tienen poder:lo propio de un lameculos.

Anónimo dijo...

Hay gente pa tó.Hasta hay gente que escribe "La poetisa",una obra que no es más que un bodrio hecho a base de lugares comunes,en donde el autor no sabe crear personajes.Lo típico de un nazi metido a literato.A los que todavía tienen poder en la Diputación no los saca.Saca a los pobreticos que no tienen poder:lo propio de un lameculos.

Anónimo dijo...

Hay gente pa tó.Hasta hay gente que escribe "La poetisa",una obra que no es más que un bodrio hecho a base de lugares comunes,en donde el autor no sabe crear personajes.Lo típico de un nazi metido a literato.A los que todavía tienen poder en la Diputación no los saca.Saca a los pobreticos que no tienen poder:lo propio de un lameculos.

Jesús Tíscar Jandra dijo...

Qué barbaridad, Anónimo, cómo te pones, qué mal carácter.

Silvio Gnisci Morgach dijo...

Yo no sé si Jesús Tíscar tiene poder, es más, no sé a qué poder se refiere usted, si al fálico o al político. Del primero, que hable La poetisa, del segundo, Dios dirá. Sí le rogaría que me espesifique, hombre, me espesifique -como dirían los torrecampeños- a qué poder se refiere usted.

Había pensado definirle qué era la envidia pero me da a mí que no lo va a entender, de verdad, me da a mí que no hombre sin sexo. Y me refiero a su sexo por el carácter anónimo de su seso.

Saludos, seso sin sexo.