19.5.08

Lo de la Telma y eso

Pues yo creo que con su noviazgo y casorio la Letizia le echó una buena a su familia, a ver qué culpa tienen ellos de que la niña apuntara tan alto en himeneos, que pasara del telediario (¡cuchi mi Leti!) a los salones zarzuelones (¡cuchi mi princesa!), hasta entonces eran gentes anónimas y tranquilas, con su abuelo taxista y todo, gentes a las que no las perseguían más fotógrafos que los de las bodas, bautizos y comuniones. Y mira ahora: la nena en palacio, con toda la Constitución y más a sus pies, y su familia en la parrilla paparazzi, donde arden las reputaciones y se churrasca el carácter. A mí la Telma esa es que me cae bien, no sé por qué leche, y creo que se ha cometido una injusticia de jueces con ella. El periodismo rosa en España se ha convertido en una de las mierdas más pestosas que puede criar una profesión, ya es orgía de cuescos e idas de vareta, y creo que no hay derecho a que te obliguen a pringarte si tú no quieres, si no te has vendido, si no vives de ello. Qué asco de vida si uno tiene que estar cuidándose de que no se le queden pegadas en la boca las migas y la pringue de la tostada y te saquen de esa guisa en “Dónde estás, corazón”, así no se puede vivir, coñi. Condenados a la servilleta, qué tormento.

1 comentario:

manuel-tuccitano dijo...

Estoy totalmente contigo...que culpa tengo yo de que mi hermano sea fernando alonso (¡aojalá!)...si a mi lo que me gusta es el opel corsa...Periodistas rosas?? dices??? ah¡¡¡ pero eso son periodistas¡¡¡ Salud