12.1.06

No son siete casas, que son cuatro

Que no, tío, que no: que el alcalde de Jaén no tiene siete casas, que tiene solamente cuatro, entre Granada y aquí, las otras tres propiedades son un local, una finca rústica y un inmueble urbano “sin especificar”, lo que pasa es que a veces los periodistas corren mucho y los columnistas colaboradores, más. Así, la cosa ya no tiene chiste, claro: a ver qué hace uno con cuatro casas nada más, una finca rústica, un local y ese inmueble misterioso. Esas son posesiones de pobreticos, que es lo que el ciudadano quiere de sus políticos: que no alardeen ni se chuleen, que vivan en chabolarios y sepan muy bien sabido lo que vale un peine, para que escarmienten. No es lo mismo decir, como apuntaba yo en mi artículo del 30 de diciembre del año pasado, “me tengo que ir a una de mis siete casas” que “me tengo que ir a una de mis cuatro casas”, ahí se pierde la gracia de los siete magníficos, los siete pecados capitales, las siete y media y todo eso... Qué pena, ¿no? En fin, resignación. Rectificar no es de sabios, sino de equivocados, y yo lamento mucho haber retratado a un Sánchez de Heineken hecho un Rockefeller con sus siete viviendas, cuando no son más que cuatro y otras bagatelas.

3 comentarios:

Du-Marais dijo...

"Sánchez de Heineken"
¿Me permites que me descojone?
Buenísimo.

Jesús Tíscar dijo...

Adelante, adelante: descojónese usted a gusto y sin recato. Mientras no se quejen los vecinos...

Du-Marais dijo...

Se quejaron...