3.6.08

Martínez Molina otra vez

Me pongo en el lugar del PP de antes en el Ayuntamiento jaenítico (nuevo gentilicio capitalino dedicado a Pepe Sánchez del Moral, que quiere recopilármelos) y me pregunto qué contestaría yo, en mi defensa, honor y buen nombre (ji ji) ante la siguiente acusación: “Lo que hicisteis en la calle Martínez Molina fue una estafa para conseguir votos de última hora, una chapuza asquerosa; lo que hicisteis en la calle Martínez Molina fue timar a los vecinos de esa calle y a toda la ciudad, que os colocó en el poder y, sin embargo, vosotros se lo pagasteis con un engaño urbanístico infecto que se cae a pedazos y ahora hay que volver a meterle mano, con el gasto y las molestias que eso acarrea”. Y más aún: si a estas entrañables palabras le añadimos el gesto de coger por el cogote a la antigua corporación municipal pepera y llevarlos in situ a la mencionada vía pública…, ¿qué dirían en su descargo? Me pongo en su lugar, ya digo, y, ante la evidencia, no se me ocurre nada; pero yo no soy político (mucho menos de derechas, por supuesto nada de IU sino del PSOE, que me da de comer en el pesebre, a mí y a unos cuanticos “imbéciles” aguilerianos más), así que optaría por pedir disculpas, eso tan feo, tan mal visto.

2.6.08

Gatos en la barriga

No pueden. Es que no pueden. Tienen gatos en la barriga, dos o tres, y cuando se les revuelven los gatos es muy difícil mantener el cariño fingido: la sonrisa se troca en mueca y el diálogo, en puyazos. El jueves del pleno pasado ni siquiera quisieron tomarse juntos la cañica en La Viña del después de los despueses. A saber dónde se irían a refrescarse el José Luis Cano y la Isabel Mateos, ahí solicos los dos, enfurruñados, ceñudos frente a frente ante una ración de chopitos fríos y tiesos, mientras los sociatas hacían pandilla jijijí y jajajá con su tomo de presupuestos debajo del brazo. No se pueden ni oler. Y mira que a Jaén le gustaría verlos abrazaditos los dos, más amigos que el copetín, disfrutando juntos de una sociedad de Gobierno municipal en amor y compaña, incluso morreándose cada dos por tres: ¿Quién le va a comer la boquita a mi IUUUUUU? ¡Tú, tú, tú! ¿Quién le va a pegar un muerdo a mi PSOEEEEEE? ¡Gaspar Zarrías… Digo, no: tú, tú, tú! Pero nada, eso no va a poder ser. Esa relación tiene más peligro que la concejala Matilde Ojazos Cruz cogiendo un taxi. La alcalda carraspea y el Cano le pregunta que con eso qué coño le quiere decir, el Cano se rasca una oreja y la alcalda le grita que no le haga burlas. Así no.

30.5.08

Sorbete frío

Ahí, sí señor: ya era hora de que alguien pusiera en su sitio a esos cocineros que te cascan un dineral por un pegote de chalaúra con piñones en mitad de un plato de ducha. Aunque, bueno, la verdad es que la culpa de esas estafas la tienen los comensales, quienes, atacados de esnobismo y enchorretados de poderío, se sienten muy complacidos por dejarse un pastón y quedarse con hambre, porque mira que se pasa hambre en los restaurantes finos, más que los perros de la tía Matilde, y lo digo por experiencia (no pagaba yo, claro, pagaba el tontopollas que quería hacerse el rico delante de mi miseria). Lo que aquí en Jaén sería una tapa rara, en un comedero de postín es un plato ñiñiñí de no sé qué por el que son capaces de robarte hasta cien euros. ¡Quieto, arriba una mano, con la otra jálese usted eso y deme la cartera, que aproveche! Vamos, como en María la Guarra, igualico. Ahí la cocina se acerca a cierto tipo de arte en lo que a tomadura de pelo se refiere. La inspiración suele provocar muchos gases y la mayoría de las veces lo que te salen son peos. Deconstrucción…, sóplame este ojo. Sorbete frío de bocadillo de salchichón y mus flambeada de arroz con conejo. Esa cocina sólo representa a timadores y a tíos mandrias.

29.5.08

Personal de confianza

Es que la confianza, oposición pepera del Ayuntamiento jaenoncho, además de dar asco, se paga, así que menos quejiquerías y menos escándalo por el capítulo de gastos en “personal de confianza” del equipo de Gobierno municipal, hombre, que parece mentira que no sepáis ya que a un tío o a una tía de confianza hay que abonarle, y bien abonada, la confianza, pues de lo contrario el pavo o la pava desconfía de que él sea realmente de confianza y empieza a mariposear y a ponérsele la boca grande en los baretos y en los saraos, a rascarse los huevos en su puesto de confianza, alegando que, total, para lo que le pagan la confianza… Nos recuerda el PP, con esa memoria tan malafollá de la que goza, que de los 735.000 euros que el PSOE y la IU prometieron hace un año, en señal de austeridad, para pagar la confianza, van ya para más del millón. Bueno, vale, sí, ¿y qué? La confianza es un tesoro, y cuanta más confianza te apañes a tu alrededor, mejor te irá. Además, los cargos de confianza digo yo que necesitarán también su personal de confianza para que la confianza que dan sea de fiar, uno no puede sacar la confianza de la nada, y también habrá que pagarles… Tú deja al PSOE, PP, que el PSOE sabe mucho de esto.

28.5.08

Donde habita el olvido

Ayer, mientras practicaba con mi Inmamolinos una de nuestras acostumbradas transfusiones de oídos a través de su cacharrico de mp3 —compartimento que nos desenturbia la cabeza y nos encharca el corazón—, se me despegó un momento la atención de lo que Sabina nos contaba con su voz de ginebra hervida y se me pegó a un titular de la página 22 de un JAEN abierto sobre la barra y mojado de cervezaca: dos meses después, la mujer aparecida muerta en un olivar del Puente del Obispo sigue sin ser identificada ni reclamada por nadie. Y como anda uno últimamente un poco pensador y existencialista —tal vez demasiado pensador y existencialista para lo que merece la pena pensar y existir, cago’ntó—, mientras don Joaquín se me acoplaba vía oreja derecha a la lectura de la noticia con aquello de y la vida siguió como siguen las cosas que no tienen mucho sentido…, me dí al runrún metálico de un desaliento entusiasmado y atiné a determinar que hay una muerte doble para los más estrellados contra la desgracia, maldita sea: la que te deja sin sangre y, además, sin esquela, sin tierra, sin un suspiro y con un encogimiento global de hombros y de ceños a los que no les importas una mierda. Qué mal rato.

27.5.08

El gustirrinín

A los curas hay que comprenderlos porque lo que les pasa es que no tienen la menor idea sobre relaciones sexuales, nunca las practican y por eso se pierden tanto y tanto meten la pata con sus opiniones al respecto. Es como ese Rouco Varela, que ha dicho en un libro de entrevistas que “el matrimonio gay va contra la realidad y expresa la rebeldía del hombre contra sus límites biológicos”. Ellos están convencidos de que el sexo sólo cabe dentro del matrimonio y de que su destino es la procreación, cuando la realidad es que el sexo cabe en muchas partes, incluido el recto, y que tiene otros destinos, como por ejemplo el del gustirrinín. ¿Qué culpa tenemos nosotros, los hijos de dios, de que éste incluyera placer en el proceso de fabricación de más cristianos, en vez de haberlo planeado como una simple y aburrida irrigación o por telepatía? ¿Quién le inventó el clítoris a las tías, según los curas? Pues dios, dios inventó el clítoris, según los curas, a ver si nos vamos enterando y, en todo caso, le pedimos cuentas a él. A los homosexuales les procura gustorro introducirla por donde no deberían, según la Iglesia, pero eso no es culpa suya. Si dios nos hubiese hecho la minina y la pepita de corcho macizo, otra rana nos croaría.

26.5.08

Habría que ir apuntando

De un tiempo a esta parte, todos los días conocemos, a través de los medios de comunicación, algo nuevo y más y más sobre los dineros presupuestados que el Ayuntamiento jaenícola está repartiendo entre las concejalías. Habría que ir apuntando. Con cada paga, el equipo de Gobierno municipal nos promete lo más grande, el fantástico uso y empleo de esos euros amillonados, lo bien que va a ir todo y el pedazo de sonrisa que se le va a poner en la bocota a cada jienense. Habría que ir apuntando. Lo que está pocho por culpa del PP de antes va a sanar, los agujeros que dejaron los mandantes derechunos van a ser tapados y a Jaén la vamos a vestir de guapa y de moderna, la vamos a emperifollar como nunca, con sus complementos y su tranvía y todo. Habría que ir apuntando. Habría que ir apuntando porque los políticos son poco dados a ello y luego, no se sabe bien por qué, cuando de las cifras y las promesas ya nadie se acuerda, cuando el calentico y la tiesura de los billetes se enfría y se pone morcillón, todo se vuelve un constante “estamos tiesos”. Entonces es cuando los ciudadanos deberíamos echar mano de la libretilla o la PDA en la que hemos ido apuntando, si es que queremos encontrarla.

23.5.08

¿Una meadilla?

Hale, ya se puede mear y jiñar de lujo en la estación de autobuses. Todo lo demás es una porquería, pero los aseos, recién remozados, nos colocan en la vanguardia, en lo último, en lo más de lo más, en lo fashion y en la repera de lo que son unos aseos de estación de autobuses. Y hasta con dos cámaras de videovigilancia, esperemos que no en el mismo váter, a ver si ahora nos va a ver la mindonga y el potorro todo Youtube y parte del Políngano. O sea que ya podemos seguir tirando unos añicos con esa vergüenza propia y ajena que es la asquerosa, chichinabesca, catetorrona y feaca Estación de Autobuses de Jaén, de la que dirán los forasteros cuando le pongan mails a sus allegados: “Ya estoy aquí, todo bien, la estación de autobuses me levantó el estómago nada más bajarme del bus, ahora que, cagar, cagué de escándalo, ¡qué servicios!”. ¿Y qué harían el Eduardo Castro, concejal de Mantenimiento Urbano, y el José Manuel Colmenero, gerente de Epassa, para dar por inauguradas tan magníficas dependencias? ¿Una meadilla? Pobres yonquis y pobres abuelacos bujarrones, con lo que ellos disfrutaban en los váteres antiguos metiéndose sus cosas y mirando de reojillo las pirindolas. No hay derecho, no, no lo hay.

22.5.08

La condición humana

Lo malo de la soledad es cuando fabrica pelmazos, eso es lo malo de la soledad: cuando fabrica pelmazos. Lo demás son literaturas y chominás. Yo es que estoy muy solo, yo es que estoy muy solo, yo es que estoy muy solo… ¿Y a mí qué me cuenta, oiga? Cómprese un perro o un cerdito vietnamita, pero, por favor, sáqueme el dedo del ojo, que me molesta. La condición humana, más que frágil y todas esas cosas que se dicen para quedar filósofo y chulérico en las tertulias y en las sinopsis de las novelas, es un pestiño revenido de monja tontorra y meona. Uno no puede ponerse a meditar —con la sensibilidad debida— sobre la condición humana mientras el gilipollas desconocido que se te ha pegado te está contando cómo se hace una roza en condiciones o por qué la amistad no puede compararse con una ensalada de pimientos, por no hablar del que, con mucha convicción, te asegura: Muoool gggrrr ñoj zuzu puoooi ñi ñi ñi tretijafafa…, que es lo único inteligible que le permite pronunciar el castañón que arrastra, casi siempre de dyc-pepsi, que ya hay que tener poca vergüenza, maldita sea. La soledad padecida no da ningún derecho a ir por ahí tocando el pelotamen, excepto que el solo sea sola y esté buena. Ay, la condición humana.

21.5.08

El calzonazos

El Partido Popular que con José María Aznar ganaba las elecciones mira fija y matonamente a Mariano Rajoy, a ese pobre Mariano que durante dos legislaturas consecutivas ha sido incapaz de darle su merecido al Zapatero de los gays, del no a la guerra, de la antiespaña, de los abortos y las negociaciones con ETA: un simple y manso quemaiglesias con las cejas triangulinas al que este país de derechas, católico y sentimental, se lo podía haber zampado en un tris si Mariano hubiese estado más atento. Para muchos, Rajoy ya no es más que un calzonazos al que hay que quitarse de en medio si no le da por irse él, que me parece a mí que al final le dará. Al Federico del copón de la Cope ya no le gusta Rajoy, así que España obedece y también reniega; el Federico del copón de la Cope ahora está enamorado de la María San Gil y llama “ratas” limpiamente desde su alcachofa pútrida a los actuales habitantes que van quedando en la calle Génova: los gallardines, los suavones, los del colmillo recto y la mala hostia guardada. Ay, PP, qué ocupado estás en lamerte las mataúras, qué lástima das. Líbranos, señor, de los enemigos de dentro, que de los de afuera ya me ocupo yo, a esos les conozco y sé por dónde me vienen y en qué mano traen el pincho.

20.5.08

Llevaba mucha prisa

Para el titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Jaén, conducir borracho y a 168 kilómetros por hora no es delito, a lo mejor por la sencilla razón de que el acusado “llevaba mucha prisa” y esas cosas hay que tenerlas en cuenta, ¿quién no ha llevado mucha prisa alguna vez? Si uno lleva prisa, pues lleva prisa, que ya bastante agobiante es y estrés produce eso de llevar prisa, mucha prisa, con lo agustico que está uno sin prisa, haciendo las cosas despacio, tomándose la vida con calma, pero claro, no siempre puede ser así… En serio, ¿no tienen ustedes a veces la sensación de que a algunos jueces se la refanfinfla su trabajo? Este hombre, el de la prisa, tenía que haber matado a alguien con su vehículo para que el titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Jaén lo considerase un poquito delincuente. ¿No tienen ustedes a veces la sensación de que la justicia española es una cosa improvisada que imparte veredictos a manotazos, a la buena Miguel o como dios le dé a entender? Triste sensación, que además da miedo. Tanto la Guardia Civil como la Fiscalía consideran que, sin duda, el de la prisa era un peligro público, pero el juez no, entre otras cosas porque el acusado no tenía la boca pastosa. Tócate la pera.

19.5.08

Lo de la Telma y eso

Pues yo creo que con su noviazgo y casorio la Letizia le echó una buena a su familia, a ver qué culpa tienen ellos de que la niña apuntara tan alto en himeneos, que pasara del telediario (¡cuchi mi Leti!) a los salones zarzuelones (¡cuchi mi princesa!), hasta entonces eran gentes anónimas y tranquilas, con su abuelo taxista y todo, gentes a las que no las perseguían más fotógrafos que los de las bodas, bautizos y comuniones. Y mira ahora: la nena en palacio, con toda la Constitución y más a sus pies, y su familia en la parrilla paparazzi, donde arden las reputaciones y se churrasca el carácter. A mí la Telma esa es que me cae bien, no sé por qué leche, y creo que se ha cometido una injusticia de jueces con ella. El periodismo rosa en España se ha convertido en una de las mierdas más pestosas que puede criar una profesión, ya es orgía de cuescos e idas de vareta, y creo que no hay derecho a que te obliguen a pringarte si tú no quieres, si no te has vendido, si no vives de ello. Qué asco de vida si uno tiene que estar cuidándose de que no se le queden pegadas en la boca las migas y la pringue de la tostada y te saquen de esa guisa en “Dónde estás, corazón”, así no se puede vivir, coñi. Condenados a la servilleta, qué tormento.