7.9.09

Pitoflero

Tal y como nos lo cuentan a los tontitos que nos lo creemos todo porque ellos son muy listos y nosotros no, es como si el edificio del Museo de Arte y Arturo Íbero lo hubiesen tenido que traer dos gachones desde las antípodas jaeneras tirando de una guita para plantarlo en el solar de la cárcel vieja. “Ha sido largo y dificultoso –dicen–. Años de mucha lucha y pelea. Los esfuerzos no han sido en vano”. Pero qué carota, madre del amor hermoso. Se supone que, ahora, después de más de una década de museo prometido, ponen la primera piedra y también nos tenemos que creer que la cosa estará inaugurada en tres años gracias a los denodados esfuerzos de la Junta para que Jaén se haga la chula entre los arqueólogos de todo el mundo. Me permito recordarles que, en esta ciudad, las primeras piedras suelen ser símbolo de otros diez años haciendo el chorra, no es por nada. Aquí lo que pasó fue que, cuando el vocerío pitoflero y danzarín de los catedráticos y las jubiladas que querían meternos a todos en la importancia de cuatro piezas para un edificio feo de grande, la Junta tuvo que mandarlos a callar porque, de momento, no estaba dispuesta a poner ni un duro en Jaén para esa cosa de la que se habían encaprichado. Y hasta hoy les ha durado la tacañería.

3 comentarios:

Antonio Jiménez dijo...

Arturo, jubiladas...
Te ha faltado sólo mencionar al "rojo con pedigrí".

Marisa Benito | Jesús Tíscar dijo...

Espero que expongan algún coprolito humano en el museo. Sería un buen reclamo turístico: "la mierda más antigua nunca vista". De gran valor arqueológico y encima en Jaén.

Sombras Chinescas dijo...

Las murallas de Ávila se levantaron en nueve años (1090 a 1099). Yo siempre afirmo que, hoy en día, en nueve años ni siquiera hubiese dado tiempo a que la administración local, la autonómica y la nacional se pusieran de acuerdo (sobre todo, en cuánto habría de mangonear cada una), el presupuesto ascendería al triple de lo razonable y el proyecto se abandonaría en sus comienzos por falta de fondos. Unas legislaturas después, alguien lo retomaría, pero, en su lugar, levantaría un torreón multifuncional (de madera aglomerada y cartón piedra).


Saludos.