1.6.09

Rectificarán

Lo de La Carrera es absurdo. Con La Carrera, el Ayuntamiento jaenata se ha equivocado y lo sabe, lo que pasa es que no quiere reconocerlo todavía porque el Gobierno municipal se está volviendo orgulloso y cabezón, pero lo hará. ¿Qué es eso de “semipeatonal”? ¿Se puede saber qué leches es eso de “semipeatonal”? En este caso, será que puedes caminar a medias por la calzada con la tranquilidad de exponerte a que te pille un autobús, un taxi, una ambulancia, un coche fúnebre, un residente, un despistado, un infractor (además de uno de esos tíos coñazos que suelen pararte en las calles peatonales para contarte chominás). Es absurdo, repito. Es una cosa de esas tan absurdas, tan absurdas, que se te pegan a la cara como el bicho de “Alien” y te ponen la cabeza como un bombo a fuerza de gritarte “¡absurdo, absurdo, absurdo, absurdo!”. Absurdazo. Rectificarán pronto, ya lo verán. Ahora no les conviene, porque el palo de ciego que el Ayuntamiento ha pegado en la calle Bernabé Soriano está muy reciente y electoralmente no es rentable el reconocimiento de un error, de una metedura de pata tan fehaciente. Esperemos que no tenga que ocurrir una desgracia, algún atropello a un semipeatón, para bajarle los humos de infalibilidad, ¿verdad? Ah, bueno.

3 comentarios:

Marisa Benito | Jesús Tíscar dijo...

Yo entro dentro de los conductores despistados. Menos mal que los tres policías que metros más arriba me pararon e informaron de que había una señal que yo no había visto no me incluyeron en el cómputo de los infractores. Totalmente de acuerdo contigo: es absurdo.

Jaenita dijo...

Fíjese si es evidente que no funciona como semipeatonal que el arquitecto que hizo el diseño también diseñó los pasos de cebra.
¿Una calle peatonal o semipeatonal con pasos de cebra?¿Entonces no se puede cruzar por donde se quiera?

En fin, atorar Alfredo Cazabán con el tráfico de carrera es casi peor, bastante peor.

Blumm dijo...

Pues yo hoy, como soy un ciudadano semipeatonal, he recorrido toda la Carrera por la mediana, empujando un carrito de bebé -el de mi pollo- y diciéndome para mis más adentros: joder, qué bien se está siendo ciudadano semipeatonal. Los autobuses y taxis me pasaban con cuidado, no recriminaban mi actuar.

El jiennense ahora, ya es también semipeatonal, además de mear aceite de oliva virgen extra al cubo.