7.4.08

Microcine

Qué cosa más fea el detallito entregado por la Universidad Popular de Jaén a los ganadores del I Festival de Microcine, virgen santa, ¡qué cosa más horrible!, con el buen nivel que tenían los cortometrajes seleccionados, oye, y van y entregan una tablilla con peana y con un olivo pegado que parecía de chicle o de moco o de yo qué sé qué, un bodrio, una cosa así entre lo kitsch y lo mierdón, vamos, para tirarlo con disimulo nada más salir, qué asco, si hubiesen querido hacer algo más espantoso no habrían podido, a no ser que se hubieran decidido por pegar un tampón usado en la tablilla de marras o dos rodajas sobrepuestas de choped florecío. Digo yo que a Jaén también se le viste de señor y de señora con estos detalles, ¿no? Ya sabemos que en la UPM están de dineros y de ganas como yo de flequillo, vale, pero leche, ¿ni para un trofeo en condiciones, cagontó? Si seguimos descuidando lo pequeño, lo que supuestamente no vale ni esta columna, le cogemos afición y terminamos con el melenchón de siempre, haciendo panes como hostias y quedándonos con Claustro Poético y esas chalaúras como única alternativa cultural. Y confieso que ni me he preocupado de averiguar quién es el creador de esa patata, no sea que lo conozca y me autocensure.

1 comentario:

Bernard-Louis dijo...

Ilustra, ilustra, ¿y la foto?