3.10.07

El negocio de San Lucas

Pues razón no le falta al Montané. Hombre, es verdad que, dicho así, “la feria no es lugar para hacer negocio”, dan ganas de responderle que muy bien dicho: que la feria es lugar para que los caseteros donen dinero en pro de la diversión de todos y se metan el palizón a cambio de un “gracias” y de unas palmaditas en la espalda por lo bien que se han portado. Pero es que, a mi siniestro entender, la cosa va por otro lado. Y el lado por el que va la cosa podría ser el de algunas paellas pasadas y llenas de polvo, de estornudos y de toses de la gente, por las que te cobran un pastón de los de agarrarse a un paliposte y no moverse más, que si lo unimos a que muchos —no todos los— caseteros tienen al personal fijo sin contratar ni asegurar ni nada (luego se les desgracia uno y “tú di que te lo has hecho en la calle”), el asunto empieza a convertirse en gran negocio, el cual alcanza la categoría de inmenso negociaco ganso cuando se cae en la tentación de la garrafa, los que caen, y caen bastantes, zumbándote cinco y hasta seis boniatos por un estomaguicida cuyas sobras lo mismo usan después para disolverle la roña a la sartén de las migas. O sea que la feria sí es lugar para hacer negocio, por supuesto, pero sin estafar.

2.10.07

Referéndum y quema de fotos


Si detrás de ello no hubiera un afán de chupatierras fanático —un motivo nacionalista payaso, unas ganas de quedarse con el circo para ellos y para siempre—, defendería con exagerado gustazo la quema de fotos del Rey y la intención de referéndum del lehendakari Ibarretxe, al tratarse de dos manifestaciones de opinión en un Estado de derecho democrático y constitucional, ese cuento que nos cuentan. Pero como los que manejan dicha opinión no se conforman con ser unos anti españoles —cosa que me parecería incluso muy bien y hasta compartiría haciéndome el chulo—, sino además unos calentorros del cacho de terruño sobre el que los parieron sus madres (que es como ser españolista, pero de los rincones), pues se me esfarata la “Lagártica” radical, que es lo mío y lo que, en el fondo, a usted también le va, querido lector. No obstante, considero más serio lo del referéndum vascuence —habla, pueblo, habla, ¿os acordáis?— que hacer escándalo por arrimarle candela a unos pedazos de papel con la imagen del representante de una institución que no es de todos ni para todos los españoles, a ver si nos vamos enterando. Institución poco útil y muy gastosa, por otra parte. Aunque, eso sí, prolífica como ella sola.

1.10.07

Al vecino del Deán Plaza

Me va usted a perdonar, señora o caballero, que le saque un poquitín del anonimato que, seguramente, se tiene usted merecido, pero es que, como usted mismo no se da a conocer en abierto, he creído conveniente dirigirle estas líneas desde nuestro periódico provincial y convertir así mi “Lagártica” de hoy en un servicio público para hacerle llegar esta pequeña reconvención. Hombre, por favor, no nos tire usted huevos y tomates desde su terraza las noches que hay concierto o teatro en la jaenerísima y amenizada plaza Deán Mazas. ¿No le da fatiga? Y no ya porque la comida no se tira, sino también, y sobre todo, porque los últimos tomatazos, que buen tamaño tenían, pasaron muy cerca de criaturitas en carricoche a las que semejante agresión podría desgraciar seriamente. Las horas en las que usted se queja arrojándonos lo que muy bien podría formar parte de deliciosas pipirranas y sustanciosas tortillicas son muy tempranas, que ya se cuida el bar Deán Plaza de respetarlas; pero, si se siente usted molesto, creo que hay otras formas de hacerse notar más civilizadas que el tomatazo o el huevazo, armas con las que no hace usted sino incrementar la borriquería y la catetez que ya nos caracterizan.

28.9.07

Que no le toquen los imbornales

Lo que el Miguel Ángel García Anguita quiere decir es que los imbornales del paso subterráneo se escoñaron la misma noche del 16 de junio pasado, nada más saberse que las urnas de IU le habían dado la mayoría a las del PSOE. No lo pudieron soportar, digo los imbornales. El secretario provincial y concejal del PP en el Ayuntamiento jaenino defiende con uñas y dientes sus imbornales, esos imbornales que él mismo instaló y hasta los tiene retratados y puestos en un marco en su salita de estar. “¡Qué bonicos son mis imbornales, míralos ahí!”, se le oye exclamar cuando mira las fotos. Que no le toquen los imbornales al García Anguita, que se cabrea mucho. Pero el caso es que aquí ya se sabe: la buena o mala calidad de las obras que la política realiza en verano se demuestra en otoño, cuando nos visita el primer tormentón y viene el agua a preguntarnos qué leche de imbornales hemos puesto o con qué turrón se han asfaltado algunas calles, si con el duro, con el blando o con el de frutas escarchadas. Cuesta creer que la ojazos Matilde haya cerrado el subterráneo por capricho, porque se aburría, para reparar unos imbornales estupendos. ¿No sería que había mucha prisa por acabar? Va a ser eso.

27.9.07

El manual Rajoy

Anda, qué flas, y yo que creía que la valoración del PP hacia el equipo de Gobierno municipal iba a ser positiva tras los cien días de rigor... Vamos, estaba convencido de que no verían más que cosas bien hechas y que se pondrían en pie para brindarles un efusivo aplauso a los socialistas. Y el ex alcalde: “¡Vosotros sí que sabéis, campeones!”. Y el Segovia: “¡Así se hace, con un par, sí señor, cago en el copetín!”. Y mi Inma, la Solar: “¡Bendito sea vuestro corazón y benditas las entrañas que os mantienen, pedazo de monstruos, que os voy a comer los morros!”. Y, por otro lado, los sociatas ahí todo apabullados y saliéndosele el rubor y la modestia a raudales: “Anda, que no, que tampoco es para tanto, si no hemos hecho nada, no seáis zalameros, que nos lo vamos a creer, llenaos una caña…”. Pues nada, al final lo de siempre. A la política se le mide lo aburridísima que es aplicándole el metro a lo previsible que resulta. Y encima estos peperos jaenitas ni siquiera son originales para poner de vuelta y media al contrario, sino que utilizan el manual con el que Mariano Rajoy se bandea en el panorama nacional: lo del barquito velero que no sabe a dónde va porque el capitán está tonto y además es rojo.

26.9.07

Abonando el cebollar

Dan lastimica, parecen un matrimonio humilde y recién llegado a todas partes que se viste de limpio para salir en los medios a quejarse de sus angustias heredadas. Recuerdan un poco a Batiste y Teresa, aquella pareja de honrados huertanos, personajes del novelista Vicente Blasco Ibáñez, que ocupan la barraca del tío Barret con menos dineros que una liebre, con toda la huerta en contra de ellos, y que no hacen más que papearse desgracias y sinsabores cuyo origen viene de muy lejos y, sobre todo, de muy ajeno. Sí, sí, claro que sí: el teniente José Luis Cano y la alcalda Carmen Purificación de los Remedios son Batiste y Teresa, de “La barraca”, no hay más que hablar, y el tío Barret es el ex Miguel Sánchez de Heineken, y la huerta no puede ser otra que el Ayuntamiento jaenoncho, y los huertanos sañudos y malencarados son los votantes del PP, que no perdonan la intromisión de los nuevos inquilinos, como es su costumbre. Cucha tú lo que me va a dar de sí la metáfora valenciana, oye, aquí entre olivares y con esos dos, junticos en la desdicha, abonando el cebollar de los señoritos cebolludos y preguntándole “a ver qué hacemos” a los pimientos y coliflores achicharradas por falta de riego o por sobra de sol.

25.9.07

Carta a la Cofradía y devotos de El Abuelo

Ya sé que la costumbre es la costumbre y que la costumbre es otra, por eso los cofrades y devotos de la Antigua y etcétera Cofradía de Nuestro Padre Jesús ni entienden ni toleran que se hable de lo suyo desde la indiferencia y el descreimiento, al que me parece a mí que también tenemos derecho, ¿o pretenden la adhesión absoluta? El hecho de que El Abuelo esté tan arraigado en la fe de nuestra tierra durante tantos siglos no es óbice para verlo y escribir sobre él y su futuro Camarín desde otro punto de vista, el cual no tiene por qué coincidir con nadie, ni falta que me hace. Perdone usted si a uno no le da la gana de encorsetarse en lo que manda la tradición, porque a lo mejor la tradición ya no manda tanto. Aquí siempre se está exigiendo libertad religiosa y respeto hacia las creencias, pero, ¿qué pasa con la libertad atea y el respeto hacia las descreencias? ¿Nos tenemos que callar mientras ustedes hablan y hablan? El Abuelo es un icono, se pongan como se pongan, un muñeco de madera bien vestido, y además lleva peluca. Esto no es burla, es una realidad, otra realidad, si quieren, pero existente y considerable; lo que pasa es que, claro, se cuenta poco y cuando a uno se le ocurre, se la lían.
Jesús Tíscar Jandra

Mi sociedad jiennense

“Te van a fundir, amigo”, pensé tras leer el pasado 16 de septiembre la carta con la que un linarense lector de este periódico ejercía su derecho a la libertad de expresión contra los homosexuales, en términos tales como “bajezas que la raza humana no puede tolerar” y “chorrea más sangre que puedan adoptar niños que una vez mayores sean como ellos”. Y me senté a esperar la dura y contundente reacción de la sociedad jiennense. Y aquí sigo, sentado y esperando, porque, hasta la fecha, los únicos que públicamente han reprobado esa carta homófoba han sido los de Colega, pero qué quieres, eso es como si alguien escribe que los gallegos son tontos perdidos y sólo se queja la Asociación de Gaiteros de Porriño. Esto demuestra que a la sociedad jiennense, tan presta al escándalo por cuestiones metafísicas, no le parece tan grave que todavía se siga atacando y denigrando a seres humanos que, aunque provistos de los mismos derechos que cualquier hijo de vecino, a lo mejor es que incluso se lo merecen, ¿no? Ay, mi sociedad jiennense, que pide modernidad y progreso desde las catacumbas.

24.9.07

La órbita cultural del Montané

La señora alcalda Peñalver nos animaba el otro día a los intelectuales y artistas jaenonchos a que frecuentásemos la Concejalía de Cultura con nuestras ideas y proyectos. Fue durante la presentación del programa oficial de la “OrbitaCultura Metropolitana” del Montané, solemne acto en el que, la verdad, faltaron localidades y faltó cerveza, las cosas como son. Sobre todo faltó cerveza, que es lo grave; lo otro se soluciona con no sentarse y se acabó. Yo no sé qué tal estaban las presentaciones del Festival de Otoño del PP, nunca me invitaron, los muy agonías, pero lo he preguntado y me han dicho que había más convite (cenaba uno) y que a lo mejor era porque iba menos gente. Sea como fuere, considero conveniente darle un toque de atención al nuevo concejal y advertirle de que, en lo sucesivo, a los culturetas se nos tienen que dar más abundantes refrigerios, porque, de lo contrario, nos quedamos como en una especie de coitus interruptus y entonces, amén de plantearnos la existencia con menos solemnidad, no tendremos más remedio que criticarle la aparente desgana que le echa el tío a la oratoria, que parece que lo han sacado de la cama para sentarlo en un estrado a que cuente cosas.

21.9.07

Aquí ya se respira socialismo

Por lo impulsivo y lo desagradable que es uno, el otro día estuve a punto de poner a parir a la empresa Castillo y al Ayuntamiento jaenícola porque iban a subir el precio del billete de autobús, que es una cosa que me toca mucho las picardías. A mí que me suban lo que quieran, que me quedo tan pancho, pues, gracias a Dios, tengo tanto dinero que puedo permitirme eso y más; pero el autobús no: cuando sube el autobús me pongo hecho un basilisco, es peor que si me subieran el precio de vivir sin enemigos. Mas hete aquí que, ayer, leo que los socialistas han dicho que nones, que el autobús no sube mientras ellos vivan y que, para el servicio que dan, ya van que chutan con 80 céntimos. Y es que mis socialistas son lo mejor que le ha podido pasar a este Jaén grajero y derechúo. Sí, amigos míos: un Ayuntamiento socialista y entreverado de IU es un paraíso de bienestar en el que uno se siente plenamente satisfecho de ser jiennense. Los socialistas han traído la sensatez, la coherencia, la paz y el bien de su pueblo. Son tan grandiosos que resulta inimaginable una ideología al margen del socialismo. La alcalda Puri es una santa y sus ediles, apóstoles de bondad y eficiencia. Vivan los socialistas por muchos años.

20.9.07

Derechos y deberes de un violador

Bueno, bien, vamos a ver si yo me he enterado de lo que pasa aquí: lo que pasa aquí es que vivimos en una sociedad democrática y constitucional cuyo sistema judicial permite poner en la calle a un violador a sabiendas de que volverá a violar, ¿es eso? De acuerdo, vale, bien, ya me he enterado. Pero entonces me van a tener que perdonar ustedes, porque está a punto de salirme lo fascista y lo borricazo. Malditas sean la democracia y la Constitución. ¿Lo ven? Ya me salió. Y mira que he intentado reprimirme, pero nada. Malditas sean, sí, cuando sólo atienden al frío papel de los derechos y se los otorgan, con los ojos cerrados, a quien pronto va a ejercer su deber de llevarse a una mujer por la fuerza a un descampado y desgarrarle la vagina mientras le lame la cara y la revienta a puñetazos. El del Vall de Hebrón y tantos otros. ¿Qué les hace suponer a nuestros sabios jueces que un angelito que ha violado decenas de veces, que incluso ha violado cuando le han dado permiso en la cárcel donde estaba preso por violar, se va a dedicar en exclusiva a la meditación trascendental en cuanto las leyes lo liberen? Menos hablar de castración química y más ir pensando en que la Justicia sea algo serio.

19.9.07

Lo que es la Fernández de la Vega

María Teresa Fernández de la Vega tiene ese poder de convicción de las delgadas. Las delgadas convencen porque ya les has visto el color a las palabras antes de que les salgan por la boca, mientras que las rellenitas bufan mucho y enseñan menos el sobaco de la realidad, porque son más naturales ellas. Y si además las delgadas tiran de esa seriedad de palitroque que tanto nos recuerda a una maestra que tuvimos todos —quién no ha tenido maestra con seriedad de palitroque—, pues convencen mucho más. La alcalda Puri también es delgada y nos convenció un poco en la pasada campaña electoral, pero le falta lo grave del madero tieso y por eso Jaén no se la creyó del todo, ganó el PP, donde no hay delgados, sino más bien finos, que no es lo mismo. La vicepresidenta del Gobierno, que vino a Jaén y a La Carolina con sus naranjerías de ropa y sus cuadritos salmón en los calzones, traía en el bolso, junto a la colonia cara y la fusta rígida, esa cosa de los trescientos veinticinco millones de euros para Activa Jaén con la que parece ser que los socialistas se quitan el sueño de esta tierra catorce mil veces timada. Fernández de la Vega es esa mami agria, fría, dulce y adinerada que todos hemos querido tener.