3.9.07

Aquí, entre dioses y reyes

El pasado 20 de julio se produjo en España un hecho gravísimo que, más o menos, ha sido comentado y quedará como mera anécdota. Desde entonces ando indignado, menudo verano quinario me he deglutido. Mientras que una ley medieval, pero todavía en vigor, permite que el rey —cualquier rey que nos pongan o se ponga— asesine, viole, robe, extorsione y hasta se rasque el ojetillo en público sin que por ello merezca menos que una sonrisa condescendiente y un “¡viva el rey!” a pleno pulmón y con las lágrimas saltadas, un juez con malos recuerdos secuestra una publicación por un supuesto delito contra el sucesor de la Corona. Pero bueno, vamos a ver, ¿esto qué leche es? Aquí, entre dioses y reyes nos pueden joder vivo y a diario sin que nos valgan más derechos que los de nuestra condición de vulgares y mortales plebeyazos. La portada aquella de “El Jueves” es una de las cosas más bonicas que he visto puestas en papel, sobre todo por haber herido tanto la sensibilidad de los gazmoños, los chupamonarcas, las feministorras (que veían denigración en la posturita de Letizia, tócate la pera) y de la peligrosa cantidad de masoquistas de Estado que nos quedan. He dicho. Ah, se me olvidaba: Hola otra vez.

29.6.07

CERRADO

Un año más, el diario JAÉN vuelve a prescindir de mi "Diario del que no se fue", por lo que este blog permanecerá todo el verano sin actualizar o cerrado por vacaciones forzosas, como queráis.


Jesús Tíscar.

Mucho ojo con las ovejas enchufadas

Va a haber que mirar con lupa las contrataciones de las cuatrocientas ovejas que la Delegación de Medio Ambiente de la Junta de Andazarrías y de la Amparo Ramírez piensa emplear este verano para desbrozar las faldas del castillo jaenerín. Ojo, que hay por ahí mucha oveja enchufada, sobrina o prima de tal ovejón; mucha oveja que no se lo merece, mucha oveja inepta que sólo piensa en trincar de los dineros públicos a cambio de rascarse la lana todo el día, sin dar una mascá, y también mucha churra que va de merina y mucha merina que va de churra, eso no debería consentirse de ninguna de las maneras. Piensen que estos puestos de trabajo en los que te pagan por comer son muy golosos y codiciados, que se lo digan si no a ciertos funcionarios dedicados exclusivamente a desayunar durante toda la mañana, entre los que tal vez habría que seleccionar a los vegetarianos para que le echen una mano a los animalitos del jersey, aunque me da a mí que vegetarianos son pocos, no veas las tostadas de picadillo de jamón que se meten casi por norma, sujetándose la corbata. Y bueno, ahora, la poesía: Por las faldas del castillo / con las lanas en guedejas / van cuatrocientas ovejas / mandadas por la Amparillo.

28.6.07

Puede que mala, pero de hierro

Los resultados de la “radiografía” que dice el José Luis Cano que hay que hacerle a las cuentas del Ayuntamiento nos van a quitar de fumar, de beber, de comer, de simentiendes y hasta de rascarnos el cogote, por eso el Miguel Sánchez de Heineken cuestiona toda revisión y análisis y se empeña en que la salud con que él y su grupo dejaron el Ayuntamiento jaenaco es de hierro. Puede que mala, pero de hierro. Además, en todo caso, el ex alcalde no confía en un médico de fuera y se queja de que a los facultativos de dentro no les tiene confianza la nueva corporación municipal, con lo flexibles que son, que no te quitan de nada e incluso te invitan a más fumar, a más beber, a más quesimentiendes y a que te rasques sin miedo y con afición el cogote y lo que haga falta. Sabe la oposición pepera que la radiografía va a ser la de un muerto, la de su muerto, y que en el encefalograma del “debe, haber, saldo” va a salir un “debe, haber, saldo, pero, resulta, que, no, hay, más, que, cebollas” y le da sofocación que se sepa, sobre todo que lo sepan fuera, porque a las quejas de aquí ya están más que acostumbrados y con esa coraza cuentan para hacer la oposición cañera que se avecina, deja tú que pase el verano.

27.6.07

No a la guerra, no a la guerra

La verdad es que llevan razón. ¿Dónde se meten ahora los del “No a la guerra”? La excusa es que en Líbano no hay guerra. ¿Para qué entonces una misión de paz? ¿Para qué ir a tranquilizarle los ánimos a un tío que, de tranquilón que está, babea? En Líbano no hay guerra de la misma forma que en unos cables pelados no hay desgracia hasta que alguien los toca. Una bomba en marcha —tic tac tic tac tic tac— no es una explosión en tanto siga sonando el tic tac. Supongo que la principal diferencia entre lo de Irak y esto, al margen los partidos políticos gobernantes, es que a los primeros se los prestó a George Bush un tío con bigote, mentiras y mucha ambición yankirula, mientras que en Líbano hay soldados españoles por requerimiento de Naciones Unidas, a las que España pertenece, no olvidarse. No obstante, repito, ¿dónde están los del “No a la guerra”? ¿Demasiado ocupados en cobrarse manifestaciones y campañas? Si no queremos paisanos en tierras de conflicto, en polvorines temblones, no los queremos nunca y se acabó. Es un pacifismo imposible, intencionadamente ingenuo, diría, pero bueno, legítimo. Ahí tenemos también Afganistán. ¿Le conviene ahora a ZP el regreso de las tropas?

26.6.07

Una revista de mesa y mantel

Cosida con hilo tonto de atar chorizos, ha salido El Dornillo, señores, la revista de la Cofradía Gastronómica de la Sierra Sur y del mismo nombre, de la que soy Pinche de Honor y por eso me da la gana publicitarla, aunque a la presentación el otro día en el Hospital San Juan de Dios no me llevé el delantal ni el medallón con los que nos engalanan y era el único pinche sin uniforme, pasé mucho sofoco, pero bueno, me dieron de cenar igual y nadie me llamó la atención por cantar a lo tenor las coplillas de la rondalla valdepeñera que llevaron, Himno a Jaén incluido, con mi amigo Miguel Ángel Karames, el actor, que es más tenor que yo, menudo vozarrón bovedano se gasta. Cosida con hilo tonto de atar chorizos, digo, y con mucho Eslava Galán, mucho Manuel Urbano y esas cosas, páginas de cartulina pastón, qué derroche, la revista El Dornillo parece hecha y escrita para mesa y mantel, como un chuletón, y nos trae en imprenta las labores estomacales y viajeras de esta Cofradía jaenoncha que tan buena cara luce siempre gracias a la leche vieja, ese licor elixir o pócima sabrosísima cuya receta difunden, mas no su secreto, que lo guarda la Carmen Pozo, bruja de quemar en cariños.

25.6.07

Profesores propiedad de la Iglesia

Los obispos no quieren que el Estado les obligue a justificar el despido de cualquier profesor de Religión. Tócate la pera, Junquera. Además, el Episcopado anuncia su intención de pasarse por los bajos de la sotana ese Real Decreto, que, según ellos, resta competencias a los obispos. Vuelve a tocarte la pera, Junquera, que antes no te he visto bien. La Iglesia trata de evitar así que los tribunales decidan si es pertinente el despido de un profesor de Religión por haberlo pillado in fraganti tomando pipermín en compañía de una divorciada y a la salida de un espectáculo poco pío, o por manifestar una sexualidad descarriada, o por llevar la falda demasiado corta y los pechos demasiado turgentes, o por llamarle Mariquilla a la Virgen delante de los alumnos, o por participar en una manifestación de rojos, o por no escuchar la Cope del copón en sus ratos libres… A los obispos lo que les gusta es mandar al paro a los pecadores; antes se conformaban con mandarlos al infierno, pero como ya ese camelo la verdad es que cuela poco, han descubierto que en un recibo por pagar y en una nómina sin cobrar hay mucho Satán y mucho Averno. La Iglesia católica es una dictadura que se ahoga en su propio peligro.

22.6.07

Si quieres conocer a Fulanillo...

Los carguillos, los carguillos, ahora están con el culo encogido los carguillos, los carguillos: gerentes, directores, cosas: los carguillos… La panda concejalera socialistona e izquierdijunti comprándose el traje de los domingos en Modas Mari y los carguillos disimulando los troneros de los calzones con parches de retales y con las propias manos. Rotosos carguillos tras legislaturas llenas de enganchones felices, carguillos raídos tras años de roce y roce y roce, tanto roce, tanta costumbre del carguillo, ese sentir las llaves duras y tibias en el bolsillo junto a los cataplines. Los carguillos, sí, eso, los carguillos. Ahora miran al techo y a las paredes y ven lo ala de mosca que pintan sus gerencias, sus direcciones, sus patronatos, sus cosas, sus asuntos, sus carguillos… Y vienen los días y los minutos de los arrepentimientos, de los sustillos contenidos, de los adioses y las gambas de despedida con el lameculeo carguillín, ¡ay mi gerente, ay mi gerente, qué haremos ahora sin ti, ay mi gerente, ay mi gerente, la mitad de mis habichuelas son tuyas, tómalas, tómalas, tuyas son, mías no! Los carguillos, claro que sí, los carguillos… Yo tenía un carguillo, cúchilo, tan boniquillo. Pequeños concejalillos con sonrisa y sin estampa.

21.6.07

El cura aquel que me llamó

Un día de hace unos años recibí la llamada de un cura que me dejó bastante descolocado, tanto que incluso me planteé ir a misa algún domingo, si bien la tontuna supersticiosa me duró poco. El cura me llamaba para manifestarme su apoyo al respecto de una de mis muchas fechorías articulísticas, no quiero ni debo decir cuál, pero sí que la fechoría en cuestión era de esa calaña con la que no cualquier cura tendría huevos para solidarizarse. Ese cura, claro, era Juan Rubio, y como ayer lo vi en la columna de contraportada de este periódico que nos envolvió los ochíos en párvulos, de regreso al JAEN y, encima, criticando obispos, pues me alegré lo que no está escrito y me dije: ¿A que le echo una Lagártica de rebienvenida? Así, de paso, doy que hablar: ¡El Tíscar escribiendo bien de un cura! ¿Querrá que el Rubio lo meta en la revista católica que dirige, Vida Nueva? Bueno, pues mira, en peores garitas ha hecho uno guardia… Pero la cosa es más sencilla. La cosa es que Juan Rubio es un cura que contrarresta su defecto con lecturas variadas —mucha novela (algunas hasta picantosas)—, con vida terrena, real, y que antepone la inteligencia y la coherencia a su oficio y, me parece a mí, hasta a su jefe.

20.6.07

Un basilisco irrumpe en Onda Jaén

Pero hombre, señor ex Antonio Lucas, no se ponga usted así, compórtese, que la mala hostia es muy traicionera: a la postre se vuelve contra uno y le pide explicaciones a la salud, se lo digo por su bien. Eso de irrumpir en su ex Onda Jaén la otra tarde pegando voces para amedrentar al personal puede que quede muy varonil, yo no le digo que no, muy ordeno y mando y muy de cojones bien puestos, que es lo que le gusta a la derecha dura como la suya, a la derecha facha, tan dada en este Jaén lagártico y asqueroso; pero, visto desde una ideología y desde una personalidad normales, inteligentes y sanas, su comportamiento podría indicar que tiene usted la olla más pa’llá que pa’cá. Ya sé que no es plato de gusto que en la ex tele de uno, esa que pagamos todos y ha manipulado el ex PP hasta el vómito, salga la victoria contraria, el triunfo peñalvero, lo que pasa es que, mire usted, señor ex Lucas, en democracia hay que comerse todo el menú, el pan, el vino, el postre y hasta el puro, que también hay que comérselo. Y si le da asco, a pelarla. Además, tiene usted que comprender que, en Onda Jaén, el personal ha de empezar a hacer méritos desde ya delante del PSOE, que el paro es duro y pagan poco.

Presentación el 20 de junio, HOY






La Diputación Provincial de Jaén se complace en invitarle a la presentación del libro 12 CUENTOS CON PREMIO, del que es autor JESÚS TÍSCAR JANDRA, cuya presentación estará a cargo del escritor JOSÉ ROMÁN GRIMA.


El acto tendrá lugar el próximo día 20 de junio, a las 20.00 horas, en el Aula de Cultura de la Diputación Provincial de Jaén.

19.6.07

¿Ha visto usted la niña Angelita?

Ay, don Ramón, lo que es la vida. San Cristobalón muriendo y de un niño aprendiendo, que a lo mejor no casa mucho con lo que yo le quiero decir, aunque de todo se aprende, pero usted me entenderá, señorito. Mejor diríamos: San Cristobalón dueño de La Carolina y va y le gana una pitufina. Quién nos lo iba a decir, mire usted. Porque ya sabíamos que esta juventud viene empujando, eso es verdad; pero leche, no pegando achuchones, un respeto, por dios, que hay canas. La gente es que se deslumbra con nada y se lo cree todo, ¿es verdad o no, señorito? Usted sabe de eso. Pero a ver quién se iba a esperar nada de la niña Angelita. Nadie. Ni los suyos propios se lo esperaban, conque usted verá. Porque usted era La Carolina, don Ramón, usted era su Carolina, la que usted inventó, señorito, para gloria y honor de esa comarca bendecida por la gracia de Dios, y la niña Férriz se crió a sus pechos, como todo el pueblo, ¡y bien hermosa y guapa, por cierto!, que usted la vio nacer, señorito, y si nos llegan a contar que la Angelita venía al mundo para hacerse roja y arrebatarle su obra 29 años después, no se lo cree nadie. Paciencia, don Ramón, que los tiempos ya no están más que para eso: para la paciencia.