Lo del aparcamiento en los terrones olivareros es ese detallito que indica sin lugar a dudas que Expoliva se celebra en Jaén, la catetorra, la ordinariota, la cuchusté, la tuverás, la cuchinene… Aquí, es lo que pasa: que somos capaces de montar un chiringuito de lujo e importancia, muy fino y muy bien puestecico, pero al final terminamos contratando para la barra a un tarugo que, cuando abre la boca, la caga y encima se mosquea si te choteas de él. Si vendiésemos repollos no nos podríamos resistir a la tentación de colocarles un lazo a cada uno, fijo. El qué más quieres nos tiene comidos de ridículo, así como el y qué le hago nos tiene muertos de impotencia. Y entre qué más quieres y qué le hago, nos quedamos fritos por los rincones y tal día hará un año. O sea que Jaén es esa ciudad en la que tienes que meter el coche en un olivar y pagar cinco euros con toda la buena cara de la que seas capaz, y con las gracias por delante, que si no, te tachan de malafollá y de cipotón. No nos da por pensar que, si esto no es el Palace, deberíamos hacer que lo fuera, o al menos que lo pareciera, que de pensiones mugrosas y con el grifo roto estamos ya que nos la tentamos. Jopé, y eso que no tengo coche…
21.5.07
18.5.07
Lo de la Tania Derveaux
Tania Derveaux es una candidata de veinticuatro años, estudiantilla, que se presenta al Senado belga y que promete cuarenta mil felaciones a todos los que nos apuntemos…, perdón, a todos los que se apunten en una lista que hay en la web de su partido, el NEE, que me imagino que significará No Escupas Eso, pero en francés, muy en francés. Lo que no queda claro es si son cuarenta mil felaciones para cada uno o cuarenta mil felaciones repartidas entre todos los inscritos. Supongo que será lo segundo, que es lo más sensato, porque lo primero debe dejarle a uno algo mareoso y lo mismo se te corta el rollo y no quieres saber más de política en tu vida. De tó te hartas. Aunque no me digas tú a mí que, ante la sosería de campaña y promesas electorales que tenemos aquí en Jaén, cosas así no te impulsan a viajar y ver más mundo, y no sólo para escribir, como decía un rajao el otro día en la contraportada de este periódico: también por comparar un poquillo. Vale, ya sé que lo de la Tania esta es broma, una crítica contra los cuatrocientos mil puestos de trabajo que prometen los demás partidos en Bélgica, pero ya se sabe: se empieza de broma.
17.5.07
La boda aceitosa
Expoliva es una boda entre negociantes a la que la oliva asiste de madrina, ataviada con su vestidoncho un poco cateto y su buena peina en la copa, tan chaparra y regordeta ella, mírala. Cuando todavía huelen las moquetas se celebra la ceremonia del enlace, con muchos curas y aún más monaguillos, tan solemnes y creyentes, y ahí está la oliva, embutida en sus galas, emocionada una vez más, rabiándole los pies por culpa de los zapatos, pero entregada. Porque la oliva es una señora gorda a la que los zapatos de gala ni le sientan ni le hacen bien, mas hay que ponérselos, el acontecimiento lo merece. Los negociantes contrayentes dan el sí, quiero, se pegan un piquito y suena entonces el melenchón nupcial que abre las casetas y saca los vinitos y los panecillos pringosos, también el jamón y el queso bueno, pero ésos hay que saber buscárselos. Las azafatas, que están todas muy buenas y algunas hasta lo saben, reparten menús de grandes intenciones mientras que a la oliva madrina, emperifollada (e incluso sin el “emperi”), la llevan en andas por los pasillos y le presentan a políticos, magnates y mindundis, para que vuelvan a darle la enhorabuena y le renueven su consabido futuro de prosperidad.
16.5.07
¿Y las perrerías?
Falta vidilla, falta armamento, falta salpichirri y faltan calores y topetazos. A doce días de las elecciones municipales, esto está aburrido, para mi gusto. A ver si se le va a estar haciendo caso a la Carmen Peñalver, quien hace unos meses llamó a mi Inma, la Solar, para decirle que más respeto y que se pusieran de acuerdo para ver si iban a hacer campaña o campaña (se entiende que campaña moderada o campaña a pescozones, en relación con el contrario), porque sepan ustedes que los políticos contrincantes se llaman para estas cosas o se soplan consignas y se prometen cosas en los pasillos del Ayuntamiento, a ver si se van a creer que no se hablan. A veces se hablan más con los otros que con los de su propio partido, no te lo pierdas, y toman café con leche y las legítimas y acreditadas tortas de aceite de Inés Rosales para contarse sus malos rollos. Bueno, pues esto está muy bien, ante todo somos personas y todo eso; pero, leche, a los mítines hay que echarle más ironía y hasta mala follá, a ver esas declaraciones lenguaraces a la prensa, qué pasa con la socarronería prepotente de algunos, dónde el discurso canallilla, dónde el titular sofocante… Que el electorado también vota perrerías, hombre.
15.5.07
De cañas con los candidatos
Los jaenitas nos iríamos de cañas con la Carmen Puri Peñalver, después con Miguel Sánchez de Heineken, bastantes menos con José Luis Cano (no me extraña, vaya gorra horrorosa para campañear en la Vía Verde, nene, por dios bendito) y casi nadie con la Charo Morales de Cocacola, según la encuesta realizada para este periódico por la empresa 3EME-Estudios de Mercado y Opinión. Bueno, pues que se llenen, que nos pegamos un duchao y ya vamos. Y que les abran cuenta, que luego es un follón para pagar. Que se junten los cuatro en el mismo bar (yo diría El Bodegón) y dividan la barra en cuatro roalillos a ocupar por los distintos grupos de querenciosos cañícolas, separados por mamparas intercomunicadas, de manera que te puedas cambiar de cañeo según se les vayan agotando el presupuesto y el buen humor a los candidatos. Por lógica cuantitativa, terminaríamos a mogollón en la mampara de la Charo, claro, cocidicos perdidos y lanzando vivas a la democracia y esas cosas. Sería una chufla y pasaríamos todos muy buen ratico, tanto que, al final, lo mismo cogemos y votamos a la Gema esa del partido de Checa, con la que parece ser que nadie cuenta para echar unas birras, la pobre.
14.5.07
Así ya se puede
Claro, así ya se puede inaugurar la campaña electoral: te llevas a la Malú y llenas la plaza de toros. No son chulos ni ná los sociatas jaeninos, tonta que es la Peñalver. Los peperos no echaron mano de ninguna estrella importante, si exceptuamos a mi Inma, la Solar, que ya nos hemos reconciliado y yo creo que ahora nos queremos más que antes, y parece ser que tampoco es que hubiera llenazo en Los Jardinillos, que anda que estos se van lejos de la sede, ni que se la fueran a quitar… De los andaluzones mejor no hablo, porque la Charo Morales de Cocacola ya lo dice todo. Yo preferí vivir la política de verdad y me fui con los rojos y los jipis a la plaza del Pósito: ese pedazo de mitin de José Luis Cano ante diez o doce personas (¡sí, sí, somos subversivos, qué pasa!, decía) y esa pegada de carteles sobre la superficie falsa de un tablón lacado. Sublime. Si por algo me arrimo a Izquierda Unida y la voto es por la voluntad que tiene en este Jaén tan lagártico y tan guardado, me cachis en los mengues. Y porque tampoco tratan de convencerte de nada, será porque están demasiado ocupados en vigilar que no se le vaya nadie y seamos menos todavía. Así se hace política: con fatiguitas y pena, no con Malú.
11.5.07
Sin preguntarle siquiera
La ministra de Sanidad, que es tan pulcra y tan tiquismiquis, la pobre, debería sufrir uno de esos cruces de cable traumáticos y personales que la trastornan de vez en cuando e impulsar un proyecto de ley contra la manía de toquetear y besuquear niños por parte de los políticos en campaña electoral. No hablemos ya de cuando llega el Rey, que está siempre en campaña, y le pone la gorra a una criaturita. Con un solo gesto ya la está monarquizando, militarizando y, encima, transfiriéndole el sudor. Y sus papás, tan contentos. Pero, en fin, dejemos al Rey, que con él es pecado meterse, mientras que con la plebe política no pasa de una mala afición o vicio común. Un político en campaña ve a un chiquillo chico y cuando quieres acordar ya te lo está apretujando, sin preguntarle siquiera si le apetece o qué ideología utiliza para vivir y organizar sus Pin y Pon. Y da mucha lástima ver a esos pobres angelitos, sin comerlo ni beberlo, en las garras de un tío o de una tía a quien lo único que le importa son los votos de los papás. Si cuando lo tienen en los brazos alguien les dijera: “¡Oye, que es huérfano, que está abandonado, que nadie lo quiere!”, verías tú qué pronto lo soltaban y pedían desinfectante para la ropa.
10.5.07
Los nenes de la izquierda gabacha
Bien, vamos a ponernos internacionales, que no se diga. El picatoste que están armando los nenes de izquierdas franceses meten argumentos en la bocota y los procederes de la derecha europea, me parece a mí. Argumentos para engordar lo de siempre: que la izquierda no tiene sentido ni del ridículo, que ese es el lenguaje que emplean porque es el único que entienden, que así es como responden ante la libertad de un pueblo que vota a quien le da la gana —en esto llevan toda la razón, las cosas como son: si Francia es conservadora, a pelarla— y que con ellos las cosas van siempre estupendamente: ganan todos un bienestar de tres pares de huevos. Me da a mí que los nenes izquierdones gabachos están haciendo el tonto, además de el bestia y el revolucionario. Porque mientras ellos disturbian, son detenidos, queman cosas y les parten las porras en los lomos, el Sarkozy ese espera a que pase todo —porque pasará— en el Mediterráneo, a bordo del lujoso yate que un amiguete multimillonario le ha prestado un ratillo para que se relaje y piense con tranquilidad en cómo se va a comer el poder que va a tener ya mismo en Francia, langostinos aparte y postre a la carta. Da un poco de pena, ¿no?
9.5.07
¿Qué quiere Julián Muñoz?
A Julián Muñoz le puede el amor antes que el estómago. Hace bien. Mejor dicho: hace lo que le da la gana y cree más conveniente, supongo. Sin embargo, ¿qué es lo que quiere poniéndose en huelga de hambre? ¿Que la Justicia ignore a su novia, que la desacusen, que la desvinculen, que le peguen un aplauso como los de después del Y sin embargo te quiero? Creo que ningún juez se atrevería a tomar la decisión de una detención tan sonada como la de esta muchacha cantarina si no tuviera en su poder razones de peso e indicios suficientes para hacerlo, y creo que ningún inocente del todo elude la prisión bajo noventa mil boniatos de fianza. Y también creo y aplaudo que la Isabel Pantoja es ciudadana antes que mito y que ya está bien de pedir “delicadeza” y vista gorda para estas criaturitas mediáticas que parecen de cristal y que, al menos, y ya es algo, tienen noventa mil euros para librarse del talego, cosa que usted y yo (bueno, a lo mejor usted sí, en Jaén hay muchas fortunas) no hemos visto juntos desde aquella vez que lo imaginamos mientras nos comíamos un polo flash. Lo bueno es que, mientras Julián Muñoz ejerce su derecho a manifestarse, la Justicia cumple con su obligación.
8.5.07
Los chistes de Aznar
A José María Aznar le pueden pasar dos cosas: que se le ha ido la chaveta como se le fue a Contimplín o que tiene el sentido del humor en el culo. Me inclino por lo segundo, porque es muy difícil que a uno de esos tíos se le suelten los cables y nos enteremos tan pronto. El ex presidente del Gobierno se sintió chistoso en Valladolid, vinito va, vinito viene, cucha qué cosa más rica, y armó uno de sus chistes, con el que pretendía ser irónico y provocador. Y la cagó, claro. La malafollá es un elemento innato de la personalidad, ni te la dan ni te la quitan, así que los malafollás lo que deberían hacer es ahorrarse chascarrillos y comentarios con intención de jocosos. Por otro lado, no obstante lo dicho, a este caballero le podíamos recordar —puestos también a ser más graciosos que ná— que, si a él nadie le dice lo que tiene que beber y cuánto, a los ciudadanos nadie tenía que habernos metido en una guerra sin nuestro consentimiento, a causa de la cual murieron doscientas personas en los atentados islamistas del 11 de marzo de 2004. ¿O fue ETA? Ji ji. Espera, que no estoy satisfecho: ji ji ji ji… Ahora. Si bebes no conduzcas, si bebes no hables, si bebes y conduces y hablas, date una vuelta por parapléjicos.
7.5.07
La Feria del Libro
Huele a electoralismo lo de la Feria del Libro de Jaén tras diez años sin ella; pero bueno, bien. Si el año que viene el Patronato de Cultura de la Nestarina Cristanes y del Diego ese —¿alguien duda de que el PP volverá a ganar en esta ciudad lagártica y machacona?— la repite, ampliada y sin la improvisación que hemos visto en esta del fin de semana pasado, nos creeremos que la política municipal quiere recuperar un acontecimiento que, al menos, es saludable y siempre será bien acogido, y no que de pronto han descubierto que los lectores de libracos resulta que también votan y lo mismo agradecen la festividad casetera a sus atentos benefactores. En cualquier caso, se podían haber estirado un poco más, leche, que mirabas la carpa esta de la plaza de la Constitución y te acordabas de aquella que plantaron en el mismo sitio, por Navidades: un carporro de anchura y lujo para darse pisto el PP con sus paneles, sus maquetas, su anís y sus logros municipales. Ahora tendrán que hablar los libreros, a ver cómo les ha salido la cosa, que ésa es otra. Por cierto, que no con todos han contado. A ver cómo se explica la ausencia de la librería Metrópolis, que no está asociada al gremio, ya, pero es “la librería”.
4.5.07
La presunta Isabel Pantoja
La presunta Isabel Pantoja ha iniciado su romería de la Virgen de la Malaya. España, desde Lola Flores, se lo piensa poco antes de masacrar a sus tonadilleras presuntas. Pero ellas no cambian, porque se siguen casando o arrejuntando con presuntos toreros y con bandoleros presuntos y porque no paran de cantar aquello de “gitana que tú serás como la falsa monea” y eso otro de “por tu culpa culpita yo tengo negro negrito mi corazón”, presuntamente, claro. Así les va. La presunta Isabel Pantoja es un Cristo hembra y ahora va camino del calvario sin Cirineo y a la vera de un juez jovencito y nada presunto que está haciendo ricia entre la corruptela alegre, cantora y castañuelera que suele darse en la orilla del mar y de los chaleres de la gente gansa que se cree por encima de coplas. Entre muertas y presas, apañados vamos de folclóricas guapas, católicas y sentimentales. La Faraona se creía España, simple y llanamente, España toa ella, y la presunta Pantoja se creyó Marbella porque se la olió a tiempo. Ahora se la llevan en andas y el presunto Julián Muñoz, entre olivares, la ve pasar con cara de haber visto muchas. Pan tostaíto migaíto con café, pan tostaíto migaíto con café. Y la sacaron de La Pera.
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