18.12.06

Mario Azañón, de la CEJ

A Mario Azañón lo saludo desde hace poco, yo antes no me paraba con Mario Azañón ni creía que en los planes de Mario Azañón, a corto o a largo plazo, entrase la posibilidad de pararse conmigo a echar un parrafillo y descabezar unas risas a cuenta de mis columnas. Soy tímido y feo y me impresionan mucho los tíos guapetones a los que, además, los trajes les quedan como a las figuras antropomorfas de material sintético que los comercios de ropa exponen en sus escaparates a fin de que el viandante admire la virtud y prestancia de cualquier atuendo. Sé perfectamente que este es el tópico típico cuando se habla de Mario Azañón, su elegancia, pero joder, es que se mete por los ojos y mientras te está contando profundos aspectos de su Secretaría General de la Confederación de Empresarios Jienenses, que ya hay que tener valor para trabajar en eso, hay gente pa’tó, uno no puede evitar preguntarse cuánto le habrá costado la corbata al gachón, que de tan buen paño luce y le cuelga sin una mala apostura, encariñada con la ley de la gravedad, amalgamada con su estético fundamento. Azañón es nuestro joven dandi jaenícola, habría que cuidarlo más, aunque me parece que ya se cuida él.

15.12.06

José Sánchez del Moral

Al reciente Premio “Ricardo García Requena” de periodismo, por el cual lo felicito de todo corazón, aunque todavía no haya llamado para mojarlo, le gustan los saquitos granates, el flamenco, las coplillas, la casquera, que lo quieran y que le pregunten por todo lo que Jaén esconde, si bien aún no ha averiguado lo que servidor le preguntó y le sigue preguntando a todo jaenista que se precie y ninguno me lo sabe responder: ¿Quién es o era el que le da nombre al barrio Antonio Díaz? Razone su respuesta, el tiempo comienza… ¡ya! José Sánchez del Moral es un periódico antiguo, coloradote y sonriente de provincias y linotipias que todavía tiene los dedos manchados de tinta y no se los quiere lavar porque, sencillamente, le gustan cómo le quedan y todo lo que le recuerdan. Uno ve de qué forma lo abrazan los jóvenes redactores del JAEN y se teme que jamás va a llegar a eso, por el camino que uno va; pero bueno, ahí está Pepe para demostrarnos que todavía se puede ser buena y querida persona sin tener la culpa. Y dile que te cuente sus pregones por esos pueblos de dios, pagados con llaveros y relojes de escayola, que te meas de risa a su par. Por cierto, ¿cuándo el de San Lucas? Propongo.

14.12.06

Amenazo con unas semblanzas

Cucha que te diga, voy a serte sincero, que yo no tengo por qué estar engañando ni ocultándome de nadie, ni siquiera de ti, necesario y a veces peligroso lector: como resulta que lo que queda de esta semana y parte de la que viene me la voy a pasar fuera de este Jaén lagártico y perro, porque tengo que recoger premios literarios y además presentar mi novela La Poetisa, ganadora del XXV “Felipe Trigo” de Novela y editada por Algaida (toma promoción), y toda vez que sería un pecado y una imprudencia dejarte sin esta “Lagártica” que tanto idolatras y en la que tanto te jiñas cuando no responde a la armonía de tus jugos gástricos, pues no tengo más remedio que dejarme enjaretadas algunas columnas y he pensado que, como voy a estar alejado de la apasionante actualidad jaenita (por más internet que exista nunca será lo mismo que respirarla en su propio ambiente), no es mala idea dedicárselas a ciertas y más o menos conocidas personas que bien merezcan un retrato o semblanza de esta pluma sin igual que está para servirles a ustedes, a dios y al comandante de la Guardia Civil, que no sé quién es pero siempre hay que tenerlo en cuenta. Así que, ya sabéis. Mañana empiezo con…

13.12.06

Hombre de profunda fe cristiana

El arzobispo de Santiago de Chile saluda con cariño a los familiares de Pinochet y bendice el féretro de la carroña maquillada, mientras que el capellán militar chileno, un tal Iván Wells, califica al asesino dictador como “un oficial que entregó toda su existencia a servir a la patria, un hombre de profunda fe cristiana que hoy está mirando el rostro de Dios para no separarse jamás”. Tócate los huevos. De manera que ya tenemos a la Iglesia Católica metida en una de las faenas que más le gustan: beatificar criminales y lamerle el culo a las dictaduras sangrientas, que son los sistemas de gobierno en los que más protegida y agustito se halla. Si fuera coherente con sus mentiras, ahora el Vaticano debería excomulgar o mandar al paro a estos elementos, ¿verdad?, y no hacer oídos sordos a los manifiestos cariñitos que dos de sus esbirros le dedican a la tortura, a la persecución y a la muerte. Pero no. El Vaticano está demasiado ocupado en pinchar condones y en contar monedas como para preocuparse porque unos ministros de su dios y de su virgen elogien las hazañas de un canalla fascista e intenten contaminar el cielo con su maldita alma. Pero es que ni con sus mentiras es coherente el Vaticano.

12.12.06

Ojalá hubiese Infierno

Desnudaban a la niña, le ataban las manos y la echaban con una jauría de perros en celo amaestrados para violar a seres humanos. Qué bonicos los pinochetistas llorando a la puerta del hospital en el que se había muerto el benefactor de su patria. Las mejores zonas para recibir descargas eléctricas son los pezones y los testículos, también los dientes; la picana era un aparato de culto para los golpistas chilenos de 1973 y parece ser que en países como Argentina no está completamente extinguido. Bondadosa y paradójicamente, el ex dictador ha muerto del corazón, sin condena y sin rabiar, solo y pidiendo agua, que hubiera sido la justicia divina esa de la que tanto cascan los ilusos. No hay justicia divina. No hay nada más que honores para enterrar su carroña de viejo asesino, de serpiente con gorra y gafas de sol, las cuales, según él mismo, se las ponía para que no se le vieran las mentiras. Ojalá hubiese Infierno, pobre Satán. Ni siquiera las manos machacadas a culatazos de Víctor Jara podrán estrangular al tirano en el otro mundo, pues siguen rotas y, además, no existe el otro mundo, o sea que nos quedamos como estamos. Queda la ilusión de que ahora la casque el de Cuba, eso sí. Vamos a ello.

11.12.06

Para que se compren un palote

Un consejo: déjense ustedes de idioteces y consuman, consuman, consuman hasta que les revienten las venas de la muñeca de la mano con que sueltan los billetes, consuman hasta que la baba del gusto les cale los zapatos y les empape los calcetines, compren, gasten, hagan mixtos la cartilla, fundan la tarjeta, que ni siente ni padece, manden al peo la estabilidad de la economía doméstica, es Navidad, leche, es Navidad y una pandereta suena, una pandereta suena, yo no sé por dónde irá, salmirandillo arandandillo, salmirandillo arandandá, cabo de guardia alerta está. Todos los años la misma tontería, los mismos peñazos dando la vara con el mismo cuento marxista-católico: que si el materialismo de la Navidad, que si venga a inflarnos de comer y que si los negritos del último mundo pasan hambre. Anda ya, tostonazos. ¡Seamos occidentales, recontracoñi! Esto del nacimiento del Nene Dios está para lo que está y quien defienda lo contrario es que es más infeliz que un pavo y además cree en los Reyes Magos, que son los padres. Gaste usted lo que no tiene, con dos huevos, y lo que le sobre se lo mete usted por retambufa a los agoreros y aguafiestas de la conciencia, para que se compren un palote.

8.12.06

Biena Ventur Ados

Bienaventurados los inmaculados, porque se lo gastan todo en “glassex”. Inmaculados los pobres de espíritu, porque saben compensar su falta enriqueciéndose el cuerpo. Bienaventurados los inmaculados, porque una motita de polvo les hace chillar. Inmaculados los catastrofistas, porque ellos alcanzarán antes que nadie, por si acaso, el reino de los cielos. Bienaventurados los inmaculados, porque nunca les salpica. Inmaculados los tíos pestiñazo, porque al fin y al cabo están muy solos, aunque te hagan a ti culpable. Bienaventurados los inmaculados, porque se la santiguan después de orinar. Inmaculados los crédulos, porque siguen comiéndose la credulidad aun estando ya podrida. Bienaventurados los inmaculados, porque las pitarras se les vuelven sueño. Inmaculados los que tienen hambre y sed de justicia, porque no la van a hallar y encima los mandarán a cagar a la vía para que no molesten. Bienaventurados los inmaculados, porque nos recogen la aceituna todos los años y nos dan las gracias pegando frentazos. Inmaculados los lujuriosos, porque no hay pecado capital más purificante, si exceptuamos la pereza. Bienaventurados los inmaculados, porque no existen y en esto se parecen a dios.

7.12.06

Último baile de tiranos

Qué duros son los tiranos, los dictadores… Son como el psicópata de las películas, que aun estando machacado en el suelo, todavía tiene fuerzas para agarrar por el tobillo a la aterrorizada muchachuela. Lo digo por don Augusto Pinochet, que ha salido del estado crítico tras sufrir un infarto que lo puso en el hall de la muerte. A los noventa y un años y tambaleándose, trastabillando por la vida sobre sus charcos de sangre. El hijoputa. A ver si se trata de la mejoría de la muerte, dios me oiga. No es cierto que bicho malo nunca muere, lo que pasa es que cuesta mucho llegarle al pálpito y estrangulárselo, pero al final cae. ¿Algún atisbo de remordimiento por estar deseándole la mortaja a un ser humano?, me pregunto. Absolutamente ninguno, me respondo. Y además me corrijo: ese viejo no es un ser humano. Apañados iríamos si, por el simple hecho de haber nacido de madre y andar sobre dos patas, considerásemos a todo el mundo “ser humano”. Como Castro, al que también se le está escagarruciando la vida y así asistimos al bonito y patético espectáculo de dos mandahuevos históricos dando las últimas boqueadas y bailando el último tango en su propio exterminio. Que pare la música.

6.12.06

Plaza Coca de la Piñera

Me sumo a los deudos de la esquela mortuoria que por la finada plaza Coca de la Piñera han confeccionado algunos ciudadanos dolientes y, de paso, les felicito por lo ingenioso de la protesta. Con esto y con aquello de “Tienes menos luces que el casco antiguo de Jaén” seguimos demostrando que, afortunadamente, no hemos abandonado la buena costumbre de reírnos mientras nos apalean, igual que hace un amigo mío cuando lo topetea un carnero: y jajá y jajá y más jajá cuantos más mochazos le endiña, sin poder parar. La verdad es que este Ayuntamiento peponcho de la ciudad lagártica contribuye —ya que no a otra cosa— a mantenernos intacta esa ironía agria, macabra y malalechuda que tan necesaria es cuando el poder de la mayoría absoluta y usted se calla nos rompe la propiedad común y luego no tiene tiempo ni dinero ni ganas para recomponerla. Qué prontico se cargaron la fuente, sin decir ni pío, mira tú. Como el trol Juli de David el Gnomo: “¡Destrochar, destrochar y enchuchiar!”, con el moco colgando, que daba un asco… La ciudad que nos merecemos también comprende, pues, plazas asoladas, basurientas y putrefactas, ¿alguien lo niega? Seguro que sí, que alguien lo niega.

5.12.06

¿En qué nos están fallando?

Ahora nos encontramos con que un informe del Defensor del Menor en Andalucía coloca a la provincia de Jaén en el segundo puesto en cuanto a agresiones de hijos a padres se refiere, casi todas perpetradas en hogares de clase media. Lo primero que se nos pasa por la cabeza (¿a que sí?) es que de momento le íbamos nosotros a alzar la mano a nuestros padres, porque del hostión que nos metían nos sacaban de los calcetines y nos ponían mirando hacia Alcobendas, para preguntarnos a continuación eso tan social y políticamente correcto de “en qué estamos fallando con la infancia y la juventud actuales”. Vale, bien, muy bonito; lo que pasa es que, como no hay forma de dar con la solución —aunque, quedar, quedamos como muy reflexivos y civilizados, y luego seguimos con lo nuestro—, quizá habría que empezar a preguntarse, sin tantos prejuicios formales, por qué la infancia y la juventud actuales no hacen como hacía la nuestra: considerar a los padres y a los adultos en general unos puretas, más bien tirando a chalaos perdíos, aburridos hasta la náusea, y dejarlos estar en su insufrible generación sin necesidad de currarles. Lo que han hecho todas las generaciones: evitarse, que es lo sano.

4.12.06

Amo al Partido Socialista

El Partido Socialista Obrero Español es la mejor agrupación política del mundo: la más justa, la más eficaz, la que mejor comprende a los ciudadanos y la que más trabaja en pro de la bonanza económica y la calidad de vida. Yo no puedo evitar que se me agarre un pellizco de emoción cuando veo ese puño aferrado a la rosa y esas siglas tan deliciosamente sonoras. Sus miembros, los visibles y los invisibles, los relevantes y los simplemente afiliados, todos ellos, son muy guapos y llevan la honradez y la coherencia política en la sangre, representan una gran comunidad de mujeres y hombres de raza inasequibles al desaliento y obsesionados por el bienestar del pueblo que, libre y democráticamente, los eleva al poder, un poder que muy bien saben ellos que no les pertenece, sino que les ha sido confiado para el impecable manejo de sus mecanismos. ¿A qué se debe, si no, que el PSOE lleve tantos años gobernando en tantas ciudades y comunidades autónomas? Ciudades y comunidades autónomas que, legislatura tras legislatura, no vienen demostrando sino inteligencia y ambición de consecutivos y prometedores futuros. Y ahora muchos estarán esperando un guillotinazo final. Pues no.

1.12.06

¿De verdad quieren ser rectores?

No me explico por qué la gente quiere ser rector de la Uja Piruja, con lo pestiñazo que tiene que resultar ese cargo, ahí todo el día de magnífico, hala, hala, qué magnífico soy, y recibiendo a Zarrías y lamentándose de que no hay dinero y diciendo cada dos por tres que la Universidad se acerca más y más a la sociedad jaenita, que es una cosa que le preocupa mucho a la institución, aunque me parece que no tanto a la sociedad. Qué tostón. Hombre, supongo que cada uno de los tres candidatos preclaros, esto es, el Rafael Perea, el Manuel Parras y el Juan Manuel de Faramiñán (apellido el de este último que me gusta mucho porque si se pronuncia muy deprisa y repetidas veces adquiere una tonalidad la mar de atrayente, hagan la prueba: Faramiñán-Faramiñán-Faramiñán…, pasa lo mismo con el del pintor Miguel Viribay: Viribay-Viribay-Viribay…, y ya se te está yendo la olla, Tíscar, así que vete parando), e incluso esos otros dos candidatos inciertos, pensarán que lo pueden hacer mejor que nadie y esa será su intención, sin desfallecer ni faltar a un ágape; pero es que tantas vocaciones políticas en la fábrica de los saberes luego no traen más que hachazos, disgustos y malas caras en la cafetería nueva.